jueves, 8 de agosto de 2013

¿Qué es la Juventud?



¿Qué es la Juventud?

 (Enviado por la Lic. en Psicología Mónica Guillén del Campo)

¿Qué es la juventud? ¿Cuál es la duración de la juventud? ¿Cuáles son las regularidades sociopsicológicas de esta etapa? A estas y otras interrogantes nos gustaría acercarnos y tratar de dar respuesta a partir del análisis histórico y teórico del desarrollo de la categoría juventud, en conmemoración al Día Internacional de la Juventud y en el marco de la celebración del proceso del XVIII Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes.
Las respuestas a estas preguntas nunca han sido únicas, así como las imágenes de la juventud en las diferentes sociedades han sido diferentes; también la manera en que se asume la edad, la durabilidad y las características de este período no son iguales en las diferentes culturas.
La cuestión juvenil aparece durante la comunidad primitiva. En las sociedades antiguas el tránsito de la niñez a la adultez se representaba con “las iniciaciones”, en las que el individuo no solo adquiría una nueva posición social, sino era como si naciera nuevamente, recibiendo un nuevo nombre, entre otras cosas.
En la sociedad grecolatina asociaban la juventud al florecimiento de la fuerza física y del heroísmo militar, y al mismo tiempo a la inmadurez intelectual. En la Edad Media no había consciencia que distinguiera al niño del adulto, el individuo valía si era productivo.  En esas condiciones, el joven tenía pocas posibilidades para la autodeterminación y se le exigía ante todo obediencia y respeto a las personas mayores.
Posteriormente, fundamentalmente a partir del siglo XVIII, la situación cambió. La aceleración del ritmo de desarrollo social, el debilitamiento de la influencia de los padres, el reconocimiento de la infancia y sus necesidades, el desarrollo de la educación y la escuela, la prolongación del sistema de enseñanza de acuerdo a los nuevos requerimientos impuestos por los crecientes avances científico-técnicos, la posibilidad de formación profesional por una demanda social de calificación, entre otras, contribuyeron al surgimiento de la categoría juventud. Es decir, la juventud está asociada al desarrollo del capitalismo, la revolución industrial, la urbanización y la modernización, a lo que vino a sumarse en el siglo XX la propagación del mercado de consumo, las industrias mediáticas y de entretenimiento.
La juventud es una construcción histórico-social que designa a un grupo en desarrollo y diverso pues los jóvenes difieren por su situación económica, social, cultural y psicológica. La juventud está relacionada con la imagen que elabora la sociedad de los jóvenes en un contexto específico de su existencia, con el desarrollo de las fuerzas productivas y de las relaciones sociales.
La juventud ha sido definida tradicionalmente como edad de tránsito entre la niñez y la adultez.
Sin embargo, en la actualidad, existe consenso en considerarla como momento clave en el proceso de socialización del individuo. En el transcurso de este período, el sujeto se prepara para cumplir determinados roles sociales propios de la vida adulta, tanto en lo referido a la esfera profesional como en la de sus relaciones con otras personas de la familia, con la pareja y los amigos.
Muchos estudiosos consideran la juventud como una moratoria psicosocial, como una etapa preparatoria para la adultez aunque en la actualidad, debido a las problemáticas asociadas al neoliberalismo y otros elementos relacionados con la educación, la familia, etc., este concepto es cuestionado.
El tránsito de la infancia a la adultez en la sociedad humana no solo supone la madurez física, sino también la madurez social, el dominio de un determinado sistema de conocimientos, normas, habilidades y hábitos, gracias a los cuales el individuo puede trabajar, cumplir funciones sociales y tener una responsabilidad social.  Es un proceso que se asume de manera particular por las personas de acuerdo al grupo social de pertenencia y al contexto en que se desarrollan.
La juventud se caracteriza por ser una etapa de afianzamiento de las principales adquisiciones logradas en períodos anteriores. Surge la concepción del mundo que permite al joven estructurar a través de planes, objetivos, metas y de las estrategias correspondientes para el logro de su proyecto de vida. Se produce la elección de la futura profesión; y el desempeño de una determinada actividad laboral ocupa un lugar elevado en la jerarquía motivacional.
Han existido diversos enfoques teóricos de análisis de la juventud, como el biogenético, el sociogenético y el psicogenético. Pero dentro de las interpretaciones actuales se destacan los principios teórico-metodológicos formulados por L.S. Vigotski ya que permiten un estudio complejo de la juventud. Este autor se refiere a la juventud como edad psicológica determinada por la historia y la cultura, ajena a todo automatismo y fatalismo biológico. Donde el joven como sujeto de la actividad y como personalidad se desarrolla solo en el proceso de socialización.
Otro de los puntos que abordaremos está relacionado con los límites etarios de la juventud. Hay diversos criterios sobre la edad pero de manera general la juventud se ha fijado entre los 15 y 29 años, la cual se divide en tres etapas: de 15-19 años, de 20-24 años y de 25-29 años. Aunque los límites de estos períodos pueden variar de acuerdo a la situación socioeconómica de este grupo.
En el tramo etario de 15-19 años se considera al joven adolescente; en esta etapa culmina el desarrollo físico, el joven se incorpora de forma activa a la vida social, se alcanzan los derechos ciudadanos fundamentales, entre otros. En el período que comprende desde los 20-24 años, el joven propiamente dicho,  se crea la concepción del mundo y la motivación profesional ocupa el primer lugar. Por último el joven adulto que va desde los 25 hasta los 29 años tiene una mayor identificación con la vida del adulto y sus responsabilidades, se da una acumulación de experiencias laborales y culmina el proceso de calificación, así como se elevan las responsabilidades sociales.
Para finalizar se piensa que ha sido válido en el análisis de la juventud de las últimas décadas considerar no solo las particularidades de su desarrollo, sino comprender las particularidades de la posición social de la juventud como fase específica de la socialización. La juventud no solo está vinculada con el desarrollo y la experiencia histórica-social e individual del sujeto, sino está condicionada por el mundo social donde interactúa, la ideología imperante a nivel de la sociedad, la preparación educacional, entre otras. La juventud se construye y desarrolla sobre la base de un activo proceso de interacción con los otros, en el proceso de socialización del individuo durante su historia de vida. Esta socialización prepara al joven para su inserción social mediante el trabajo y la participación.
Por lo anteriormente dicho se puede resumir que la juventud es un concepto relacional, históricamente construido, situacional, es representado, cambiante, se produce en lo cotidiano pero puede producirse en lo imaginado, se construye en relaciones de poder y es transitoria.