lunes, 14 de julio de 2014

A otro con esa Lata



Por: Mario Herrera
Los mismos chistes, los mismo actores...

 
 Los que vivimos en Cuba a fines de los noventa y principios de dos mil, recordaremos uno de los programas televisivos más horrible que ha transmitido la televisión nacional. Seguramente ustedes sabrán que les hablo de Pateando la Lata.
 A pesar de las cosas buenas del chiste corto, del sketch, realmente era fatal y aún así tenía por aquel entonces una audiencia respetable.

 No es que sea un tipo súper raro ni ultra serio ni nada por el estilo, es que realmente era muy malo. Lo mejor que tenía era a la famosa “Rubia de Pateando la Lata” que cuando uno la veía de cerca no era tan linda ni tal.
 El sketch tiene una ventaja respecto a un chiste seriado y es que termina rápido. Usted se puede levantar, regresar y no se pierde nada importante porque pasa completamente el chiste, llega uno nuevo y no pasa nada a diferencia del cuento seriado que si te pierdes un pedazo importante te lo pierdes todo.
 ¡Pero es que eran tan malos! ¡De tan mal gusto! Que al final “no pudieron hacernos reír en cubano y trataron de hacernos reír en argentino” como dijo Manuel González Bello en una de sus Crónicas del Sábado.
Las muchachas salvan el programa que de otra forma...
 En 2012 la televisión anunció el inicio de un programa humorístico: A otro con ese cuento. Apenas vi al director Delso Aquino y al mismo elenco supe que sería la segunda parte de aquella horripilante y anti humorística serie televisiva y no me defraudó.
 No solo repite el mismo elenco sino también los mismos chistes, una y otra vez. La diferencia la hace la cantidad de mujeres hermosas que salvan un poco el audiovisual, más por lo visual que por otra cosa pero igual de insoportable, para colmo un domingo por la tarde y créanlo o no, tiene un tremendo raiting televisivo.
 ¿Soy yo o se nos muere el humor?