viernes, 2 de agosto de 2013

insensócrata I



El Insensócrata I
Por Mario Herrera

 El deporte cubano no anda en buen momento, pero ojo, ese no es un tema mencionable a puertas abiertas. El Insensócrata no nos deja tocarlo en el nombre de su no se qué.
 Los jóvenes tenemos una visión bien diferente de las generaciones que nos preceden, podemos opinar, pero con límites. Y… ¿quién nos lo pone? El Censor. El Censor es un burócrata, como todo burócrata es un cáncer pero más letal; Él corrompe a la sociedad y lo llama orden. Es un sujeto insensible con capacidad destructiva. Incompetente para crear algo se cree indispensable para mantener una inercia que es dañina para los demás y le beneficia.

Este insensato-censor-burócrata vive, como todo Insensócrata, de impedir el desarrollo de ideas que marquen la diferencia. Si alguien tiene una buena iniciativa, le pone en peligro el puesto y no puede permitirlo; perder su estatus lo petrifica, no más viajes, no más posibilidades económicas, gasolina, carro de la empresa, la oportunidad de que lo escuchen, algo pierde, así que su función, al igual que el cáncer, es impedir la vida.

El Insensócrata nunca anda solo y tiene siempre un puesto de poder. Ellos se protegen entre sí y tienen una comunicación con Dios que ni un moribundo. Todas sus órdenes vienen de arriba. ¡Y pensar que Dios pierde su tiempo tan miserablemente! Inse solo debe obediencia ciega a sus jefes y a sus intereses. Nada lo motiva más que ver cómo se las arreglan sus subordinados con la autocensura para llegar a él. Eso lo anima, lo eleva, lo exalta, afianza su poderío. El Comandante en Jefe dijo: “Revolución es cambiar todo lo que debe ser cambiado”. El Presidente Raúl Castro intenta cambiar todo lo que debe ser cambiado, pero un solo palo no hace monte.

El Insensócrata le ofrece la derecha mientras su siniestra aparta beneficios personales a escondidas. ¡Si supiera Raúl cuántos jóvenes quieren hacer Revolución consensuada junto a él!, pero el Insensócrata está para impedirlo. El mayor insensócrata que uno pueda imaginar se tropezó un día con mi amigo Periodista Desamparado en un pasillo de estadio. Desamparado iba acompañado de Alguien y el Inse deja caer con ironía: Andas en mala compañía. Desamparado, con la inteligencia de quien quiere mejorar las cosas por el bien de los demás, respondió: Si esa es su opinión de mí, significa que hago bien mi trabajo.
 El Insensócrata viste como Cuadro, más bien a cuadros, como su mentalidad.
 Y si algo me preocupa en este asunto, es que todo Insensócrata tiene un jefe inmediato superior.