martes, 30 de diciembre de 2014

Gracias



Por: Mario Herrera
 
Las Chicas Doradas del Ciclismo
 No quiero cerrar el año sin darle gracias a los deportistas cubanos por todo lo que hicieron este 2014.
 Gracias por el trabajo fuerte de público que realizan y que solo es reconocido por la gente si obtienen el título. Gracias porque lo intentan a veces lo mejor que pueden aunque otras quedan muy por debajo.

 Le doy gracias a todas y todos los que enfrentaron el reto de Veracruz. A las Chicas doradas del ciclismo y la perla Marlies Mejías por ese tremendo año más allá de los centrocaribe, por los resultados en las paradas de copas del mundo de ciclismo de pista, por la proeza de ganar el Campeonato Cubano de Ciclismo de Ruta y la Copa Cuba, por los méritos y el sacrificio hecho. A Lisandra por ser aún la dueña en sus pruebas y por esforzarse tanto. Al resto del equipo que ganó la ruta en Veracruz y la velocidad por equipos. Pero más aún, le agradezco a la Comisión Nacional por el intento de Vuelta a Cuba que debe agrandarse para 2015.
 A las nuevas Morenas del Caribe que no tienen tanto caché ni talento, que pasaron por el Mundial de Voly con más penas que presencia, pero que cansadas de tantas críticas salieron por el bronce en la cita veracruzana con el coraje de una vez y por todas.
 A los voleibolistas que llegaron a la segunda fase del mundial y que pudieron hacer más, los mismos que ganaron su grupo en la Liga Mundial de Voleibol y el Panamericano pero se quedaron cojos en la cita centrocaribeña.
  A las basquetbolistas por el mundial que nos dieron aunque hayan perdido partidos en los últimos treinta segundos, y se relajaron casi al final del camino en Veracruz pero despertaron para esos pasos que faltaban.
 A los peloteros por la Serie Nacional cargada de incongruencias, desaciertos, polémicas, pero también con jugadas espectaculares, remontadas y finales de play off. Por la Serie del Caribe, por el reto de ganarles los cinco partidos a los universitarios norteamericanos, por ganar los centroamericanos o como alguien la llamó, la Palitroque League, por jugar a la pelota en Cuba.
 A los que nunca vimos, lo de Hockey, que ganaron sin cuestionamientos y con desquites a pesar de las ausencias, las salidas del equipo, los técnicos convertidos en jugadores.
 A los remeros barredores de medallas y salvadores de vidas.
 A los futbolistas cubanos por un campeonato nacional sin condiciones y con sudores y cansancio. A ese equipo que quedó rezagado en la Copa de Naciones del Caribe y que tendrá el reto de ser semifinalista en la Copa Oro y sobre todo, al sub 21 que por una noche nos hizo olvidarnos de Messi, Cristiano, Barcelona o Madrid para querer ser Yordan, Sandy, Yolexis Collado.
 Me quedaré corto si no menciono a todos los atletas de deportes de combate, a Domadores de Cuba y el equipo cubano de Boxeo, a los taekwandocas, luchadores, en fin, a todos, atletas y técnicos.
 De veras, por ponerme a soñar, por emocionarme con el himno, por entregarse como lo hacen, gracias.