miércoles, 27 de noviembre de 2013

Sádicos Gastronómicos II



Sádicos Gastronómicos II

La Gastronomía en nuestro país está muy lejos de la ideal
Por: La Vida es Silvar

 Hermano del alma, hoy releí por enésima vez tu artículo “Sádicos Gastronómicos” sobre todo lo hago por la imagen de aquel pan con cucaracha que de vista tantas veces aun no me la acabo de creer y más siendo autor directo de aquel arranque de protesta ante aquel increíble y totalmente kafkiano hallazgo dentro del famoso pan, en aquel lugarcito de la Habana Vieja, donde por un lado le sacan el kilo o mejor dicho el CUC a los foráneos que nos visitan y de la respuesta totalmente más increíble aun que el descubrimiento, … cual es el problema compadre, te cambio el pan y ya…, nada cosas de mi Habana o mejor dicho de los irresponsables dependientes, del ausente Gerente (que palabrita para designar a un Administrador, un GERENTE de VERDAD no admite pifias como esa en su negocio) del panadero y hasta de Mazantin el Torero.
 Recuerdo también en otra ocasión en una Gran Tienda por Departamento en el Vedado Habanero, cerca muy cerca del mar, con un dos hoteles a su lado; sí, claro que te hablo de Galerías Paseo, en un día en que las necesidades obligan a salir (escaparte) del trabajo para resolver de forma honrada (había cobrado la micro divisa del salario y podía decir que tenia suerte, porque al menos cobraba 10 CUC) algo de “féferes” para la casa, me encontré de pronto casi que sin pantalón producto de un estante mal alineado y con un filo en el borde sobresaliente que bien podía haber competido con el de la espada de Sato Hichi el famoso samurái del cine japonés de mi niñez, nada que hueco y desgarro incluido fue lo mismo, rápido busqué a un responsable para que me dijera que hacer, pues consideraba y aun considero que era obligación de la famosa tienda indemnizarme de alguna manera por la irresponsabilidad de algún trabajador que ese día se encontraba comiendo …de la que pica el pollo…, de la empleada que no se percató, del supervisor que no supervisó y hasta del Gerente por no exigir a todos los anteriores que cumplieran por lo que les pagan, la respuesta fue amable, rápida y de verdad contundente …ven mi niño, entra en ese almacén y … dame el pantalón que te lo vamos a coser… Qué esperabas que alguien me diera un pantalón nuevo. ILUSO. Fue como te lo cuento, me tuve que reír, enviar a quien me acompañaba al trabajo y que me trajera un pantalón que por suerte tenia dentro de mis cosas. Y hasta tuve que aguantar que las “compañeras” se molestaran porque yo estaba molesto, como diría Chivichana “LE ZUMBA EL MEREQUETEN”
 Nada hermano, cosas como esas pasan todos los días en nuestra ciudad, pero sabes, yo no puedo ser de esos que mencionas, de esos que se quedan sin ganas de pelear, de esos que entienden que hay que luchar de alguna forma, aunque sea jodiendo a los demás la vida, el honor, la felicidad y hasta las exiguas ganancias.
 Yo soy y seré siempre un eterno inconforme y cada vez que estas cosas me suceden me levanto con la lanza del Quijote entre las manos aunque sepa y este muy consciente que lo que ataco son “molinos” y no precisamente de vientos, sino de mal trabajo, mala educación, mal servicio. No me da la gana de quedarme callado y aguantar que la “lucha” de alguien me perjudique el bolsillo, me joda el día o me haga tragar bilis, prefiero desplayarme y discutir y llamar al Administrador o al Gerente. (A esa diferencia quiero dedicarle otro escritico) y si es necesario, como me ha pasado ya, defender mi derecho con la fuerza, cuando las palabras no se entienden. Porque de verdad, que bien se siente uno cuando le da un “gaznatón” bien sonado a uno de estos que se creen que tiene a Dios cogido por la barba, eso solo basta para cobrarme cualquier injuria a mi tranquilidad, una amiga de nombre Gisela, informática por mas información, tenía una regla de oro que me aprendí muy bien en mis inicios como informático, SINO ES A LA CAÑITA, ES A LA CAÑONA, porque compadre, estos personajes, te maltratan, te roban, te machacan y después hasta se creen que tienen la razón.
 Otra amiga muy cercana me dijo un día, si hubiéramos 1000 cubanos como tú, que defienden su derecho esto se arreglaba, pero coincido contigo, somos pocos los que nos buscamos los problemas, somos pocos los que reclamamos nuestros derechos, porque los tenemos aunque una gran parte piense que lo hemos perdido.
 Somos pocos los que nos paramos sobre lo que nos da la constitución y desde ese privilegio de ciudadano reclamamos los que nos pertenece por derecho propio. Somos pocos los que exigimos que nos digan clientes y no usuarios, porque el usuario usa y el cliente paga, que aunque se parece no es igual, el usuario es igualitarista y el cliente no, al menos en mi criterio, nunca se me ocurriría decir soy usuario del abogado Zutanejo; sino, soy cliente del abogado Zutanejo, notas la diferencia.
 Por eso pienso que debemos defender nuestro derecho a ser CLIENTES, defenderlo con las uñas y los dientes si es preciso, hacer uso de las Leyes que nos amparan y reclamar indemnizaciones cuando y como corresponde, no importa si del lado de allá esta una Tienda que nos intenta robar cambiando precios o si es la todopoderosa ETECSA que nos deja más de 7 días sin servicios telefónicos cuando en el contrato dice que está en la obligación de un término no mayor de 72 horas dar respuesta y que cuando llega la factura ni tan siquiera tiene la delicadeza de descontarte lo que no consumiste.
 Seamos CLIENTES y seguro que muchas cosas se pueden arreglar o al menos los que nos maltratan comenzaran a pensarlo dos veces antes de hacerlo cuando no sepan si tienen enfrente a un CLIENTE con derechos o a un usuario desconocido.
Nos vemos en la próxima Man.
La libertad se conquista al filo del machete, no se pide; mendigar derechos es propio de cobardes incapaces de ejercitarlos. 
General Antonio de la Caridad Maceo y Grajales. (Santiago de Cuba14 de junio de 1845 - Punta Brava, 7 de diciembre de 1896) Segundo Jefe Militar del Ejército Libertador de Cuba.
«El Titán de Bronce»