martes, 7 de octubre de 2014

Sobre el 6 de octubre


Un matrimonio robado por cobardes

Por: Mario Herrera
 
 El 6 de octubre de 1976 es una fecha triste para la historia de Cuba. Da igual la opinión política que uno pueda o no tener, la convicción de izquierda o de derecha de cada quién, el 6 de octubre es una fecha del carajo.

 Cerca de las costas de Barbados, un par de personajes siguieron las órdenes de dos tipos de poner dos bombas a un avión civil cubano con pasajeros a bordo. Setentaitrés personas perdieron la vida, da igual quienes fueran o de dónde; seres humanos, eso es lo que importa.

 Tuve hace poco la oportunidad de conversar con Antonio Garcés. En esa época era jugador de la selección nacional de fútbol de Cuba. Llevaba unos diez meses de casado con una de las esgrimistas, Nancy Uranga Romagoza.
 “Ese día iba a buscarla al aeropuerto. Quedé con uno de los entrenadores de ese equipo que no había podido ir para que me recogiera en el Cerro Pelado. El viaje tuvo sus complicaciones pero al final llegaron a Venezuela. Ella me había dicho que pensaba que no nos veríamos más y yo le dije que no me jodiera con esas con cosas que cómo me decía algo como eso.
 Entonces me mandaron a buscar de la Ciudad Deportiva. Llegué allá y me recibió Verdecia, con un abrazo y todo, me pareció raro. Después la compañera de la puerta me da un abrazo, un beso, me dice algo bonito. Más raro todavía. Ellos ya sabían la noticia.
 Finalmente fui al aeropuerto y vi el ajetreo de personas. Me dijeron que el avión había tenido un accidente. Pregunté si alguien sobrevivió pero me dijeron que no tenían ese tipo de información todavía.
 Regresé al día siguiente y ya nos dieron el parte completo, cómo había sido. Después a todos los familiares nos llevaron al Habana Libre y ahí estuvimos hasta el entierro.
 El ambiente fue terrible, perder a la gente que uno quiere y de esa forma; es terrible como quiera que uno lo vea; nos golpeó fuerte, fue tremendo. El apoyo de la gente fue conmovedor. Uno de los actos más concurrido que se han dado en este país. Un discurso tremendo del Comandante.
 Fue triste.
 Después a nosotros nos tocó jugar contra Haití allá y te imaginas, en el avión mirábamos para todos lados, cualquiera que dejara un paquete donde fuera lo mirábamos mal. En Haití después sucedió lo del tiroteo en las gradas. Como seis muerto hubo. Nosotros nos quedamos parados porque una avalancha de gente bajó y los haitianos aprovecharon para empatar. Pero imagina ese movimiento a poco tiempo de lo de Barbados”.
 La conversación se hizo más cortada. A treintaiocho años todavía se le corta la voz cuando habla del tema.
Lo dije antes, da igual si eres de izquierda, revolucionario, conservador, de derecha, lo que sea. Cosas como estas molestan porque siquiera se hacen por cuestiones políticas. Esos fueron argumentos en los sesenta pero después fue simplemente la acción de criminales comunes.
 Documentos desclasificados por la CIA advierten que ellos supieron desde junio de ese mismo año los planes y nada hicieron. Cerca de esos días fue arrestado Orlando Bosh, uno de los autores intelectuales y he visto las imágenes donde reconoce el crimen.
Murió tranquilamente en su casa aupado por gente que no sabe qué carajos es Cuba pero sí cómo sacarle lasca a oponerse a Cuba. Luis Posada Carriles es el otro autor del crimen y morirá tranquilamente en la misma ciudad.