jueves, 2 de octubre de 2014

Concierto



Por: Mario Herrera
 
 ¡Qué lindo concierto anoche en el teatro Karl Marx! Fito Páez regresó a La Habana invitado del festival de música de cámara Leo Brouwer y de veras encantó.
 Un opening a “La Vida” de Silvio Rodríguez. Un cierre “Para Vivir” de Pablo; un recorrido por su música e historias, con sus anécdotas, su familia asesinada en Argentina, su monstruos internos, su admiración a sus amigos, el homenaje a otro de sus compañeros de bares, al Santi.
 Un solo a capella y a pulmón pues a fin de cuentas “Yo vengo a ofrecer mi corazón”. Un “Te vi” dedicado a una Cecilia Roth a punto de echarlo de casa que me recordó una versión de Caetano Veloso por la perfección de la Orquesta de Cámara de La Habana.

 En fin, una delicia, de los mejores treinta pesos que he gastado en teatro en mi vida (sí amigos cubanos que ya no residen en Cuba, los conciertos en el Karl Marx ya o cuestan diez pesos).
 Llegué a mi casa embelesado, alegre, feliz, dormí de un tirón.
 Hoy un vecino me dio un aventón hasta el trabajo; pensaba en escribir estas letras, un pequeño homenaje a un espectáculo de lujo. Mi vecino y su esposa contaron con tristeza de un accidente. Una niña cayó bajo las ruedas de una guagua que no iba muy rápido, el hermano menor también salió severamente lastimado. Era una zona escolar.
 El padre de los niños andaba cerca. La esposa de mi vecino pasó con el auto por la senda opuesta y vio lo que vio; lleva tres noches sin dormir.