viernes, 6 de junio de 2014

Más que no entiendo



Por: Mario Herrera
 
 La muerte reciente del Maestro Eugenio George, la cantidad de cartas, comentarios que ha provocado la salida de este mundo me han puesto a pensar.
 Recientemente el portal digital Cubadebate publicó la misiva de una de sus discípulas que nosotros enlazamos en este blog. La remitente mencionó una diferencia en la que me fijé hace algún tiempo.
 Entonces me hago una pregunta: ¿Qué diferencia existe entre la cultura y el deporte en Cuba?
 Usted me dirá “Bueno, ¿y eso a qué viene?”. Fíjese usted que hay un avismo en el trato de una y otra entidad más allá de las posibilidades económicas de los exponentes de ambas ramas. Pero quiero meterme en una que no lleva dinero aunque no aportan igual.

 Los músicos cubanos emigran, cantan fuera de Cuba, a veces triunfan y no regresan, otras no, pero esos que regresan tienen las puertas abiertas a los medios; son bienvenidos a la radio, la televisión los invita a espacios en vivo, despiden el fin de año. Miren ustedes a los miembros de la popular banda Habana Abierta. ¿Quién diría en los ochenta que un grupo que cantara “La Vida es un Divino Guión” (y otras del mismo CD) pudiera regresar y actuar en Cuba, y sus miembros ser recibidos en la televisión en vivo.
 David Torrens, Raúl Paz, Raúl Torres y tantos otros han ido y venido y por supuesto estoy de acuerdo con eso; los Bony y Kelly, los de la propia Habana Abierta que tanto disfruto en sus conciertos, incluido Kelvis Ochoa; Isaac Delgado que ha cantado en las giras por los barrios de Silvio Rodríguez, estoy más que feliz con eso, me parece justo, bueno para todos.
 Pero los atletas son tratados como otra historia. Con ellos se utiliza todavía el discurso militar de la deserción, aún cuando la Asamblea y Nacional y el Partido Comunista de Cuba ha cambiado la mentalidad respecto a la migración; ellos se acogen a la norma jurídica que sanciona a quien abandone una delegación oficial a ocho años sin regresar a nuestro país. Hasta cierto punto tiene su lógica pero, ¿dónde está la lógica para quienes emigran de manera legal? Sí, pueden regresar cada vez que quieran pero pierden el derecho de representar a su país en eventos internacionales. No recuerdo a un solo voleibolista emigrado ilegalmente pero ninguno ha podido jugar de nuevo con el equipo Cuba y falta que nos hace, y eso que ahora ya los jugadores cubanos son contratables por clubes extranjeros.
 El delantero capitalino Joel Apezteguía emigró legalmente a España para vivir con su padre. Allá jugó en segunda división y ahora es uno de los mejores delanteros de la liga albanesa, de hecho, es el único cubano que juega en una primera división en Europa, pero no puede regresar a jugar con la selección.
 No es lo mismo emigrar legalmente que abandonar una selección nacional en medio de un evento internacional cuando aún hay posibilidades y pongo el ejemplo de los ocho que dejaron al equipo en la eliminatoria a los juegos olímpicos en 2008. Me gustaría verlos jugar con los nuestros pero entiendo la postura. ¿Y el resto?
 ¿Cómo es posible entonces que en un mismo país se apliquen normas para unos y para otros no? ¿Cómo puede ser que se transmitan conciertos de cubanos emigrados y no se pueda poner en TV un evento de Voleibol porque juegan  cubanos emigrados legalmente?
 ¿Qué es lo que necesita ser cambiado, la mentalidad o las personas con esa mentalidad?