lunes, 31 de marzo de 2014

De Carambola

 
Así ganó la selección cubana de futbol a la de Indonesia tras dejar una pobre imagen en el Luis Suñer Picó de Alzira. Cuba fue un recital de resbalones y malas entregas, aderezadas de balonazos largos y un medio campo inexistente complicándose en demasía ante un equipo inferior que con muy poco mereció irse al descanso con un tres unos a su favor.

 Cuba trató de dictar el ritmo del partido haciéndose con el balón pero este mayormente se paseaba con horizontalmente y hacia atrás pues cuando se intentaba jugar hacia arriba, se hacía a base de pelotazos muy bien controlados por los defensas indonesios que aislaban con tranquilidad a nuestros dos puntas, rodeados por dos o tres defensores.

 Fueron unos primeros 45 minutos en los que Cuba mostró su peor cara, errores en la entrega y en la marca desnudaron a una defensa de papel incapaz de contener a la delantera indonesia, que a la que solo la mala puntería y los palos les impidió celebrar más de un gol, y así cuando parecía que el gol tenía más color rojo que azul, apareció la visión de Arielito, para con uno de los dos únicos pases filtrados de la tarde, desarmar a la defensa asiática habilitando a Maykel Reyes que con ángulo cerrado busco el pase hacia atrás para un Yordán que entraba justo al primer palo, sin embargo el cienfueguero fue adelantado por uno de los defensores indonesios con la mala suerte que el balón fue directo a los pies de un compañero que entraba a toda carrera y el rebote fue a meterse al segundo palo de su propia meta, premio para el peor de los dos sobre la cancha.

 Triunfo parcial con el que se iría Cuba al descanso, una Cuba que para la segunda mitad perdía desde el mismo arranque al Beto Gómez que no se pudo recuperar de una entrada durísima recibida en la primera parte y que quedó sin sancionar, por un árbitro, que permitió golpear demasiado y se hizo de la vista gorda en la jugadas duras.

 Una pérdida muy lamentable que terminó surtiendo un efecto positivo en los nuestros, pues la entrada de Livan Pérez, añdió potencia hacia a la banda y dejo a Yordan Santa Cruz más libre para conectarse con Arielito y producir los 10 mejores minutos de Cuba en el partido, en los cuales se acumularon la mayoría de los disparos a puerta de Cuba entre ellos una volea de Andy Baquero después de una gran jugada del jugador capitalino para acomodarse el balón, un mano a mano de Arielito con el portero Indonesio y cuatro corners seguidos.

 Parecía que las cosas tomaban su nivel y que Cuba arrinconaría a un rival claramente inferior, pero fue solo un espejismo que se disolvió en el aire ayudado por los cambios introducidos por Walter Benitez y Cuba volvió a ser la misma del primer tiempo, sin sobresaltos esta vez, ya que los indonesios nunca se acercaron al área cubana.

 En definitiva la imagen dada por nuestra selección fue muy pobre, con pocas variantes y predicible (Ejemplo: todos los corners cobrados al segundo palo), con una defensa endeble, un mediocampo sin un jugador que pueda dictar los tiempos del partido, que juega demasiado hacia las bandas, abusando de los pelotazos, una selección que debe cambiar mucho su cara si quiere hacer un buen papel en la próxima Copa del Caribe y una selección que hizo una vez más demostró eso que dice “de nada sirve tener buenos músicos, si el director de la orquesta no sabe lo que hace”