lunes, 20 de abril de 2015

Comunicación



Por: Mario Herrera
 
 Es simpático a veces lo que sucede con las frases idiomáticas. Podemos hablar una lengua común pero al decir las mismas palabras…
 En Chile “Guagua” es un término que se utiliza para referirse a los niños, por aquello del llanto y “coger” es tener relaciones sexuales íntimo eróticas. Imaginen entonces a un cubano en Chile, que le diga a un chileno: “Quiero coger  una guagua”, algo normal para nosotros en Cuba que significa montarse en un ómnibus para trasladarse del punto A al punto B. O peor, que sea un pedófilo chileno quien venga y te diga pedófilamente sonriente “He cogido una guagua”, y usted perdido, hasta es capaz de preguntar: “¿Cuál? ¿El P-2?”

 Vienen a Cuba y preguntan a veces: “¿Cómo pueden vivir con tanta mujer guapa?”. Uno ya descifró el código pero quién menos relación tiene con extranjeros y quiere ser amable e historiador dice: “¿Guapas? Si, desde Mariana Grajales y hasta antes. Oiga, a esa mujer si se lo pedían le entraba a machetazos al mismísimo rey de España” y el pobre hombre más perdido pensará: “Y este señor de qué me habla” cuando lo que quiere es referirse a la belleza de la mujer cubana.
 Igual un español nos visita, ve a una mulata y le hace saber su intención de “echar un polvo”. Quien no ha visto series españolas en el paquete, DVD u otro soporte no tendrá idea y responderá acorde a sus creencias, por ejemplo: “La tienda de Cascarilla es a tres cuadras para allá, dobla a la derecha, baja otras dos cuadras y donde vea un Elegguá en una entrada, ahí mismo compra el polvo.”
Estudiaste algo de inglés, viene Billy Joel y te invita a “making love with tonic and gin” y tú que no entiendes la frase te dices: “¿Y a este qué le pasa? ¿Cuál es su gracia?”, y el pobre Billy se sienta solo en un bar, con un ojo morado e hinchado por derechazo boxístico, sin entender el por qué, y con un removedor caza al mísero hielo que le ponen en un recipiente de cristal con tónica y ginebra.
 En fin, podemos poner tantos ejemplos pero prefiero dejarlo aquí, me voy “pa´l ga´oa echar una surnita”.