miércoles, 22 de abril de 2015

Complicada historia de una disputa



Por: Mario Herrera
Beisbol Vs Futbol, complicado
 
 En este momento participo en el Décimo Curso Internacional de  Periodismo Deportivo. Nos han puesto un trabajo por equipo que tiene cosas accesibles y otras que se las traen. Le hago entonces una pregunta: ¿cuál creen que me tocó?
 El Fútbol Vs. Otros deportes en la prensa cubana. Ya sé que da risa, que es complicado, que es caliente pero no queda otra. Eso sí, me parece que no se puede hablar de cómo llegamos aquí sin pasar por un toque sutil a la historia del deporte en Cuba y para evitar entrar en cuestiones extensas, lo haré lo más sintético posible.

 Hagamos una división entre antes y después de la Revolución.
 Antes de 1959 casi toda la información que encuentro de deportes en diarios de la época trata, en esencia, de beisbol, futbol o boxeo aunque no se dejó de lado la esgrima a Ramón Fonst cuando ganó el oro en las olimpiadas Paris 1900 o la de San Luis 1904 y quizás algo de atletismo.
 El beisbol llegó a Cuba en1860 dicen, por marineros norteamericanos que hacían escala en nuestros puertos. Tras el fusilamiento de los Ocho Estudiantes de Medicina, muchas fueron las familias que enviaron a sus hijos a estudiar a Estados Unidos y lo vieron, jugaron, vivieron. Para no hacer muy largo el cuento, el primer partido oficial se juega en El Palmar de Junco el 27 de diciembre de 1874. Y la verdad es que pegó en la cultura popular la pelota. Con la intervención norteamericana nació una pasión tremenda por este deporte que tuvo un primer campeonato cubano en 1978 con duelos entre Almendares y Habana que después serían rivales enconados.
 Nacieron otros equipos, Cienfuegos fue uno de los que se unió y los Tigres de Marianao.
 
El futbol cubano es olvidado casi en su generalidad
El fútbol fue más sectario. La migración española a la naciente república le dio más fuerza a un deporte que se dice que a fines del siglo XIX llegó por marineros ingleses. Hubo Clubes desde 1900 como Rovers pero no es hasta el 11 de diciembre de 1911 que se juega el primer partido oficial entre Rovers y Hatuey. En 1912 se desarrolla el primer campeonato nacional, con otro nombre pero alcance nacional a diferencia del beisbol plantean algunos. De hecho, el campeonato cubano, aseguran otros autores, fue el primero del continente americano en el fútbol.
 Pero era sectario y muy pocos cubanos participaban en él. Llegó a ser tan poderoso como la economía de la migración española en Cuba, lo que no es despreciable. Hasta tal punto llegó que las sociedades españolas contrataban a futbolistas que militaban en España para que jugaran también en Cuba, porque cada sociedad representaba una región y trasladaron los conflictos regionales originales a nuestro país, entonces los jugadores en España querían participar en esa historia. Claro, no todos.
 El boxeo en Cuba también es heredado de los Estados Unidos y acaparaba titulares, Kid Chocolate desde 1927, Kid Gavilán por los 40´, Ultinimio Ramos que después migró a México.
 1959, llegan Fidel y Los Barbudos a La Habana. Hay un cambio político, el deporte ya no es tema de ricos o posibles sino que se elabora un plan para que el deporte sea “Derecho del Pueblo”. Se da un incidente con un equipo de beisbol, los Cubans Sugar Kings que eran una sucursal de los Reds de Cincinnati; como estar en segunda división, con opciones de llegar a primera. Definen una serie que les daba el pase a las Grandes Ligas norteamericanas en siete juegos, pero luego comienzan los problemas entre las direcciones políticas de Estados Unidos y Cuba y las Grandes Ligas niegan el derecho que habían ganado los Cubans. Se cierra el deporte profesional y como consecuencia nace el deporte amateur en nuestro país y se concreta la visión de la accesibilidad gratuita a las instalaciones deportivas.
 Un trabajo intenso que empezó a dar frutos desde los centroamericanos de 1966 en San Juan, Puerto Rico. El beisbol tenía una gran atención, pero era pareja para todos.
 Los setentas trajeron un bronce para el baloncesto cubano en Munich 72´, en fin, se construía una base fuerte, el atletismo dio frutos tremendos, Alberto Juantorena gana los 400 y los 800 metros planos en Montreal 76´. Los ochenta y las olimpiadas de Moscú, la manipulación anticomunista de la Guerra Fría, luego la respuesta de la izquierda para los dos siguiente ciclos.
 Llegan los noventa a Cuba. Colapsa la URSS y el Campo Socialista Europeo, se derrumba la economía cubana. Situación imposible de imaginar, encima, Juegos Panamericanos La Habana 91´. Y se ganan, sobre Estados Unidos que arreciaba los ataques políticos contra Cuba.
 Al año siguiente viene Barcelona 92´, Cuba quinta en la tabla de medallas; Atlanta 96´, octava. Años de gloria, inolvidables.
En casa se reducen los eventos deportivos, desaparece la Vuelta Ciclística a Cuba, categoría A-1 de la UCI y junto al Táchira, las más importantes de América, pero nace una Liga Superior de Baloncesto que fue un espectáculo impactante, con jugadores que atraparon a la afición de una forma tremenda. No había un campeonato cubano de voleibol pero “Las Espectaculares Morenas del Caribe” llenaban la Ciudad Deportiva y en la Liga Mundial de Voleibol quedaba gente afuera de la instalación con capacidad para diez mil personas sentadas.
 Llegó el siglo XXI. Renace y muere de nuevo La Vuelta a Cuba. Empezó a verse el fenómeno de la migración de las principales figuras del deporte cubano a otros países, desde el beisbol que se recuperó con una fuerza tremenda, con una estructura competitiva parecida a Grandes Ligas en formato y cantidad de juegos, además con generaciones de peloteros estelares que poco a poco se perdieron a algunos de ellos. Lo mismo para el voleibol, la famosa Liga Superior de Baloncesto también cedió fuerza por ese mismo fenómeno. Empezaron a desvanecerse los campeonatos locales.
 El fútbol era el menos transmitido de todos esos deportes, aun cuando tuvo momentos de gloria como los Panamericanos del 79´ que eliminan a Argentina en semifinales, los cinco títulos en Centroamericanos y no se dolió tanto de esas pérdidas hasta después de 2005. Sin embargo comenzó la televisión nacional a mostrarnos el futbol internacional; el mundial de 1990 fue transmitido casi completo, y desde Francia 98´ la Televisión Cubana puso todos los partidos de las copas del mundo. Transmisión total.
 Las nuevas generaciones empezaron a gustar el fútbol además del beisbol. Era más barato, conseguías una pelota mala, cuatro piedras en la calle y a jugar. La pelota tenía sus versiones del barrio como el Taco, las Cuatro Esquinas, pero eran muy molestas para los habitantes de una calle porque se rompían no pocos adornos y se multaba su práctica en varias ocasiones siempre que fuera en la calle.
 El futbol no tenía tanto problema porque se aprovechaban espacios reducidos en parques y de ahí creció su popularidad, además como deporte era y es mucho más completo.
 La televisión aumentó según sus recursos económicos estatales las transmisiones del fútbol, del mejor que se podía consumir, no así con la pelota hasta que alguien destacó el hecho que las personas menores de treinta años gustaban más del fútbol que de la pelota y ahí se armó la de San Quintín.
 La coexistencia entre deportes que debía ser pacífica y normal se ha convertido en una batalla campal no entre medios de prensa, no en la trasmisión o selección de la parrilla de la televisión, si no entre colegas defensores de uno u otro y ha generado no pocos encontronazos de la ultranza.
 El nacimiento de un canal puramente deportivo ha sido un beneficio porque trata de balancear a ambos lados y poner otros deportes.
 La discusión es mucho más complicada que este resumen pero traté de darles una idea, espero haber logrado el objetivo. La única cuestión que me queda por aclarar, es que la pasión por el fútbol no incluye increíblemente al cubano.