sábado, 20 de septiembre de 2014

Mucho por andar

Frank López sin dudas la gran promesa del fútbol
cubano
(Por: Mario Lara) 
 
La selección cubana sub 20 de fútbol obtuvo el tercer puesto en el campeonato caribeño de la categoría al vencer al seleccionado de Aruba con marcador de 2-1, en un partido que los nuestros mostraron mejores maneras pero sin lograr impresionar o crear grandes expectativas con vistas a la eliminatoria mundialista del próximo enero en Jamaica.
Fue un partido difícil de ver, no por el transcurso del mismo, sino por la pésima calidad de la transmisión que se originaba desde Trinidad en la que abundaron las interrupciones y comerciales que llenaron casi toda la transmisión y apenas dejaban espacio para breves capítulos del partido y que muchas veces para nuestra mala suerte coincidía con la lesión de algún jugador.
"Gracias" a estas interrupciones, fue imposible para los que nos mantuvimos estoicos frente al computador ver el primer gol de Cuba que cayó durante uno de los abundantes segmentos comerciales.
Sin presión sobre sus hombros, mejores condiciones del terreno y un rival inferior, los muchachos lograron asentarse y mostrar algunas de las condiciones que poseen y de paso hilvanar algunas jugadas interesantes y algunas secuencias de pases algo totalmente ausente en su previa presentación.
A pesar de la superioridad poseer el control del balón aparte y de crear mayores ocasiones en la segunda mitad, Cuba nunca mostró una gran pegada o lució como un equipo que pudiera pasar por encima de un rival limitado y de poca tradición como Aruba y solo un par de buenas intervenciones de pinareño Pozo en la puerta evitaron que los cubanitos se fueran al descanso en desventaja.
El gol de Saname a los 54 minutos pareció destrabar el partido para nuestros muchachos que hicieron vivir al portero de Aruba los momentos más amargos de la tarde sin embargo el mayor enemigo de la selección no vestía de amarillo y si de azul y estaba en la banca cubana.
En un movimiento incomprensible el técnico cubano decidió remplazar a la Bala Rosales, uno de los grandes referentes de este equipo y con la salida del matancero Cuba perdió profundidad por la banda y la gran estrella del equipo Frank López el socio perfecto para su juego lo cual le permitió al equipo de Aruba adelantar las líneas y conseguir el gol del empate ante la perplejidad de la defensa cubana la bronca de Pozo por el error en la marca y la reprobación de los que desde afuera tratábamos de entender aquel cambio absurdo.
El gol parecía un golpe anímico muy pesado para los muchachos pero Cuba tenía sobre el terreno un jugador diferente: Frank López, el Neymar de Cienfuegos, el mismo que tiró del tren cubano en el Marrero, el que llegó a Trinidad a media máquina y en plena recuperación tras una lesión, el que con una genialidad frente a los Trinitarios mandó a Cuba al premundial, para con otra genialidad, esta vez un cabezazo medido clavarle el segundo gol al cuadro de Aruba, que esta vez no pudo montar otra remontada como había hecho frente a ST Kitts y República Dominicana.
Cuba ganó, fue más, pero nada más el partido sirvió para comprobar que en esta selección hay material para trabajar, para demostrar e espíritu deportivo y amor por la camiseta de un Rosales que se fue entre lágrimas al ser sustituido, el liderazgo de Frank, no sólo por los goles. Aun queda en la retina su gesto de acompañar a Brian hasta la línea de banda consolando y dando ánimos a su compañero de diabluras futboleras, pero también sirvió para demostrar el pobre arsenal técnico, falta de ambición y visión de juego del colectivo técnico factores que estuvieron a punto de costarle a esta selección el pase, primero y la medalla de bronce después.
Se demostró además y es reclamo de todos los aficionados que la Federación Cubana de Futbol tiene que involucrarse más con sus equipos, que el dinero de la FIFA se use para la preparación de nuestras selecciones, que los atletas necesitan además de buena preparación la indumentaria adecuada para afrontar los distintos torneos que se avecinan, que basta ya de prestarse el mismo uniforme y de que sean los mismos jugadores los que de su propio dinero tengan que comprarse un calzado adecuado.
Sin esa atención, sin ese cuidado poco o nada podrá hacer nuestra selección frente a los grandes de la CONCACAF, una verdad tan clara que ni nuestra pasión y amor por nuestro equipo permite ocultar, material hay, voluntad de los muchachos hay solo falta saber que dicen los “Dueños del Futbol”