miércoles, 3 de septiembre de 2014

Guapería

La guapería llega hasta la serie cubana de beisbol


Por: Mario Herrera
 
 ¡Qué clase de guapería hay en La Habana y territorios aledaños! Claro, no se trata de personas lindas, atractivas, guapas al más puro estilo español. Se trata de gente guapetona, echá pa´lante, que a fin de cuentas ni lo es.
 El coraje es una cualidad desde siempre admirada y admirable. Para unos, quizás los menos valientes, roza la imprudencia o la tontería debido a que hay quién considera que uno es valiente cuando enfrenta a alguien en igualdad o superioridad de condiciones y jamás al revés.
 Pero el guapo cubano de hoy apenas puede hablar, todo lo resuelve con ladridos amenazadores lanzados a su oponente, y digo “su”, porque difícilmente los de aquí se enfrenten a un rival superior a menos que tenga una ventaja. Eso sí, siempre tienen la razón aunque no sepan leer.

 Así mismo. Les pongo un ejemplo. El director de un programa de radio en la capital recibió una llamada. El programa era de participación popular pero la forma en la que llamó la persona distaba de lo correcto como de La Habana a Tokio y el director, con el derecho y el izquierdo que le correspondía, de buenas maneras le dijo que no lo pondría al aire. ¿Para qué? El sujeto amenazó al director y se apareció media hora más tarde en la emisora. El Director del Programa es un veterano de la guerra de Angola y salió a ver quién lo buscaba con tanto ahínco en la puerta. El sujeto no sabía con qué se iba a tropezar así que se aseguró “asistencia” más allá de su físico “Mijaín López”, acompañado de un bate de madera. La cosa no llegó más allá pero es una muestra del asunto.
 Hoy día caminan los guapos de La Habana con sus shorts debajo de la cadera y medio calzoncillo fuera, pullovers bien ajustados, el balanceo de los brazos pronunciados.
 Pero ninguno fue a Angola o le ha mordido la nariz a un tiburón y lo de la ventaja… para uno de estos guapos meterse en una bronca tiene que ser que el oponente sea más pequeño o menos musculoso, o que tenga el arma más grande (bates, cuchillos, machetes o grupo)
 Se extraña de verdad a aquellos de antes que andaban más callados que nadie y que no aguantaban una, pero ya esos están en peligro de extinción.
Ahora se lleva el escándalo y el alarde y al final, la cobardía comúnE.