jueves, 13 de febrero de 2014

Si de tu voz…


Adiós a uno de los mejores músicos cubanos

Por: Mario Herrera
 
 Lo que son las cosas de la vida. Te pones a buscar información para tu trabajo, cuantas fuentes puedes usar; una de ellas es facebook, porque la gente enlaza los artículos que les gustan y te enteras de cosas que no aparecen en las principales portadas. Y tanto es así que me han dado un mazazo tremendo. Murió Santiago Feliú a los 51 años.
 No saben cómo me entristece. Su música está muy alejada de los convencionalismos comerciales, vaya, de la bobería y los estribillos pegajosos. Gran guitarrista. En cada concierto podías disfrutar de un solo de guitarra y en sus arreglos tenía una importancia tremenda.
 Para Bárbara, Vida, Generación. Creo que hay una o dos canciones de su repertorio que no me gustaron, pero el resto…
 Sin embargo, le ocurrió lo que a todos los buenos músicos de un país con tradición, oído y muy mal gusto musical a veces: no tuvo público grande. Su “Inmensa Minoría” no se perdía la oportunidad.
 El Guitarrazo, ese concierto del Santi con Elmer Ferrer que empezó a las ocho y media y terminó a la una y media de la mañana, y porque el teatro Astral le pidió terminar, si no…
 Fui al del Nacional por sus 50 años de vida, ese que empezó un sábado con veinticinco temas más pluses y alcanzó la tarde- noche del domingo con otros veinticinco y pluses. Bellas Artes, más en el teatro Nacional, lo mismo la Avellaneda que  la Covarrubias, Pabellón Cuba. El Karl Marx con la Sinfónica Nacional un 30 de diciembre…
 Siempre cómico-histérico, le decía a la audiencia: “Ustedes como si estuvieran en su ca… ca…casa”. Si, “era perfecto, era gago, era zurdo”.
 Se fue Santi, el de la inmensa minoría, el guitarrista, el cantante, el escritor de versos que se las traen, el menos comercial de los músicos cubanos. El que nunca se fue y ya se cansó de su barrio y s casa. El del amor que ya no está.
 Faltan dos días para el 14 de febrero. Irónico para el tipo “Sin Julieta”.
 Y me acuerdo ahora de esa película de Jim Carrey, cuando sale del set de su vida, se despide y la audiencia queda en blanco.