lunes, 19 de octubre de 2015

Alteraciones neurológicas en el boxeo.



Por: Mario Herrera

 Hace unos días nuestro país disfrutó de las transmisiones televisivas del Campeonato Mundial de Boxeo con sede en Doha, Qatar. Durante años se ha dicho por los medios de prensa cubanos que "el Boxeo es el buque insignia de nuestro deporte". La cantidad de medallas ganadas por esta especialidad en juegos olímpicos, panamericanos, centroamericanos y campeonatos mundiales avalan este dictado, los campeones mundiales, olímpicos y demás ha llenado de alegrías a nuestro pueblo en más de una ocasión.
 Sin embargo, muy pocas veces hemos (y me incluyo) conversado sobre la salud de los boxeadores. Asumimos que por ser atletas de alto rendimiento su salud no se ve perjudicada.
 Muchos se oponen a que se hable de este tema. Hemos buscado y encontramos este estudio, cubano, publicado en una página no nacional y les aclaro, no es el único. Espero que lo lean, estudien y busquen más información complementaria.



Aspectos teóricos de su investigación         
*Prof. Asistente. Licenciado en Cultura Física
Máster en Actividad Física en la Comunidad
Docente de la Facultad de Cultura Física de Granma
**Prof. Titular. Licenciado en Cultura Física. Doctor en Ciencias
Docente de la Universidad de Ciencias de la Cultura Física y el Deporte (UCCFD)
Vicedirector e Investigador del Centro Internacional de Restauración Neurológica (CIREN) en la Ciudad de la Habana
Msc. Odonel Martínez Barzaga*
Drc. Armando Sentmanat Belisón**
doctoradogra@inder.cu
(Cuba)
Resumen
 En el presente trabajo se aborda lo referente las alteraciones neurológicas producidas por los golpes en boxeadores durante la práctica y entrenamiento de este deporte. A través de sustentos teóricos de la investigación en torno al tema, se expone lo relacionado con estas alteraciones partiendo de su enfoque como un problema de la ciencia, la tecnología, y la sociedad, con especial énfasis en la actividad nerviosa superior (ANS) partiendo de un breve abordaje de la concepción refleja de la actividad psíquica, así como estudios realizados sobre mecanismos de impacto craneal en el boxeo, su relación con modelos de animales y con enfermedades del SNC como la demencia pugilística y otros resultados investigativos que permiten interpretar y reflexionar sobre la necesidad que posee el control médico para este deporte y su influencia directa en la salud, calidad y esperanza de vida del boxeador amateur en Cuba.
Palabras clave: Alteraciones neurológicas. Golpes. Boxeadores.
EFDeportes.com, Revista Digital. Buenos Aires, Año 16, Nº 161, Octubre de 2011. http://www.efdeportes.com/   Estudio      
1 / 1
Introducción
Desde sus inicios y por sus propias características el boxeo ha tenido grandes detractores que incluso reclaman su prohibición absoluta. Algunos insisten en que el boxeo es la única práctica deportiva en la que la propia naturaleza de la actividad causa daño por intención y no por accidente.
Otros señalan que la tasa de accidentes en el boxeo situada en el 2.0% solo incluye lesiones de escasa magnitud, pero no refleja el número de serias complicaciones que causan daño cerebral permanente en muchos boxeadores.
 En este sentido cabe señalar que algunas organizaciones que más fuerte se pronuncian al respecto, es la organización médica mundial (OMM); insiste en que se inste a las autoridades del boxeo a que organicen seminarios frecuentes de formación médica para todo el personal del cuadrilátero y que mejoren, regularicen y hagan cumplir estrictamente el control médico de los boxeadores; constituyendo los acuerdos 4 y 9 respectivamente de la 35ª Asamblea Médica Mundial, realizada en Venecia, Italia en octubre del año 1983, donde se dictaminaba; (…)“El Boxeo es un deporte peligroso. A diferencia de otros deportes, la intención básica del boxeo es producir daño corporal al oponente. El boxeo produce una incidencia alarmante de lesión cerebral crónica. Por esta razón, la Asociación Médica Mundial recomienda que el boxeo sea prohibido (…)”.1
   Desde esta óptica; nuevamente se le concede al boxeo la apariencia de deporte altamente nocivo y perjudicial, pero cabe preguntarse si es que el boxeo ha sido víctima en sí mismo de la forma en que se ha etiquetado su concepción, presentándose por algunos como el rostro mismo de la violencia; sin lugar a otros análisis un poco más abiertos, de profundidad científica y susceptible al enfoque desde otra línea de visión, que no sea la de arrancarlo completamente del escenario deportivo sin que antes se busque haciendo uso de esta ciencia, la forma de trabajar en sus elementos internos para mejorar su práctica e incidir en la calidad de vida de quienes lo practican.
 La atención médica en el deporte cubano, y específicamente en el boxeo; ha sido una de las premisas más relevantes de los logros de la revolución sobre la base de una alta concepción humanista en todos los sentidos, al respecto; en una frase de Fidel citada por González (2010) expresa (…) “habiendo introducido ya las reglas de protección adecuadas, el boxeo entre los niños, con un buen grupo de boxeadores en estas escuelas y un programa de instalaciones de boxeo por todo el país, sencillas, podemos promover y asegurar nuestra promoción (…)” .2
  No caben dudas, que desde los albores de la formación atlética en nuestro país ya estaba en las mentes de quienes protagonizaban la construcción de esta primera etapa, la preservación de la integridad física de los boxeadores cubanos.
Al respecto; en una entrevista realizada al doctor en ciencias Alcides Sagarra Carón, uno de los máximos exponentes de todos los tiempos en la formación de atletas en el deporte de los puños; expresó (…) “El eje central de la escuela cubana de boxeo lo es, el boxeador” (…).3
 Como ya se refirió anteriormente, la importancia que se le concede al atleta de boxeo, como figura protagónica en el escenario deportivo, es sin dudas la base de la práctica de este deporte en nuestro país, sobre fuertes concepciones humanistas que serán referidas posteriormente, y el soporte dialéctico donde se sostiene el resultado deportivo de manera significativa.
 Es importante desde el punto de vista de la investigación en una tentativa por relacionar el fenómeno de las alteraciones neurológicas en el boxeo, un acercamiento desde los problemas sociales de la ciencia y la tecnología teniendo en cuenta el enfoque interdisciplinario de la ciencia, por cuanto se involucran varias disciplinas que definen el epicentro conceptual y práctico del tema, en plena conciencia que este fenómeno es esencialmente un problema social que se expresa a través de la práctica deportiva, sino como ciencia como una expresión de esta, en relación dialéctica del trinomio CTS – Neurociencias -Boxeo.
 En el enfoque “interdisciplinar” dado por Figaredo (2005) citando a Eisenberg y Mc. Donaugh (1997); reconoce (…) “la insuficiente definición de lo que significa las características diferenciales del trabajo interdisciplinar” (…).4
 Mientras que para Fazenda (1997) se define la interdisciplinariedad como.(…) “Interacción existente entre dos o más disciplinas que puede ir de la simple comunicación de ideas hasta la integración mutua de los conceptos centrales de la epistemología, la metodología, los procedimientos, los datos y la organización referentes a la enseñanza y la investigación”(…).5
Siguiendo la esencia de esta interdisciplinariedad; se asume lo propuesto por Gordillo-Cerezo (2005) en su trabajo, “Acercando la ciencia a la sociedad: la perspectiva CTS su implantación educativa; en lo que estos autores definen como una propuesta de los ámbitos de interacción CTS, dentro de los cuales se reflejan.6
El medio humano.
 La salud.
  La educación.
  En este caso y siguiendo esta propuesta, el abordaje realizado en esta investigación actúa fundamentalmente; en el primer y segundo ámbito. El medio humano sin dudas es abordado al enfatizar sobre la reafirmación del carácter humanista de la práctica de este deporte y su influencia en el atleta como ser humano. Así mismo; la salud es el otro factor primordial a tratar en este acercamiento, por cuanto se compromete esta en las secuelas que deja la práctica del boxeo en el hombre.
 Desarrollo
  Es indispensable además, para el comienzo de esta parte, la apuntación hacia los paradigmas esenciales que han regido la práctica del deporte cubano a lo largo y ancho de la historia; para el autor ésta ha sido rectorada fundamentalmente por dos elementos:
 Una fuerte concepción del hombre hacia el hombre como base de la vida.
Una peculiar atención hacia la especie humana en todos los sentidos, teorizada en la dialéctica del materialismo y llevada a la práctica por Fidel en muchas esferas de la formación de una nueva sociedad.
 Han sido muy notable éstas, en la dinámica del deporte como expresión de que su práctica formaría un buen ser humano, y que el hombre estaba en todo momento por encima de la esencia competitiva; de las aspiraciones personales u otras tendencias del mundo mercantilizado; al decir del carácter humanista del deporte, Fidel señaló. (…) “Aquel sentido tan humano que tenía el deporte ha sido mixtificado, ha sido totalmente distorsionado y prostituido” (…). Estas ideas se ven claramente reflejadas en el libro “Fidel y el deporte” de Mario Torres de Diego; en una selección de pensamientos desde el 1959 al 2007.7
Siguiendo esta idea y conectándola al factor ciencia y su relación e impacto en el hombre (en este caso viendo al hombre como el atleta de boxeo), se tiene en cuenta tres elementos que para Cañedo (2005), constituyen los componentes fundamentales de la ciencia:8
 El factor humano, representado por los científicos y por todo el personal que colabora con los fines de la actividad científica.
El factor social, compuesto por el conjunto de relaciones que, en el marco del trabajo, mantienen los científicos; manifestaciones de estas relaciones las constituyen las sociedades, los grupos y equipos de trabajo, los colegios invisibles, etc.
  El factor cognitivo, que aun cuando incluye los procesos necesarios para generar los conocimientos teóricos, metodológicos, prácticos u otros se manifiesta por medios informales (conferencias, intercambios de reprints, etc.) o formales (revistas científicas, manuales, etc.) de la comunicación científica, que son los que esencialmente simbolizan a este componente.
Según este autor (…) “las leyes (regularidades estables o probabilísticas identificadas en el comportamiento de los procesos naturales, sociales o de otra índole), constituyen una de las formas que adopta el conocimiento científico, que posee una gran significación para la sociedad porque permite transformar tanto la realidad objetiva como a sí misma de manera consciente (con conocimiento de efecto) y controlada”.
Así mismo; para Cerezo (2006) el acatamiento de un severo código de honestidad profesional haría la ciencia mucho más provechosa a la sociedad (honestidad que se precisa tener presente cuando de alteraciones y secuelas del Boxeo se trata), aunque advierte citando a Maxwell (1984) que debe ser la ciencia respetada en su autonomía en relación con la sociedad.9
 En estos planteamientos se coinciden con los autores; ahora bien, en cierto punto este argumento es entendible pero a la vez cuestionable; cuando afirma que debe (la ciencia) “olvidarse de la sociedad en la búsqueda de la verdad”, desde la óptica del autor; el tener presente a la sociedad en ningún modo le quita autonomía a la ciencia; la ciencia obtiene su verdadero sentido sí y solo sí; consigue el visto bueno de la sociedad, quien al final obtiene por encargo y necesidad los avances científicos y tecnológicos. Esta idea es reforzada con lo planteado por Acebedo-Núñez. J (2006) quienes afirman que: “La ciencia y la tecnología representan valores culturales y como tales deben generarse y retroalimentarse dentro de cada sociedad”. Al decir del remplazo de un modelo unidireccional por el interactivo actual de la ciencia y la tecnología Núñez J. (2006) plantea citando las obras de J.D. Bernal en “La función social de la ciencia” (1939). “Es bien conocido que ese modelo unidireccional ha sido desplazado por un modelo mucho más interactivo y la convicción de que el desarrollo científico y tecnológico requiere de la regulación social”.10
  No obstante se retoman las frases claves: “transformación de la sociedad de manera consciente y controlada” y “código de honestidad profesional”; que es en esencia el punto central para relacionar la actividad del deporte de los puños y estos paradigmas en una visión de carácter científico, tecnológico y humanista.
 Es evidente que las secuelas que deja la práctica del Boxeo no le permitirá al boxeador un pleno nivel de realización y lo convertirán en una persona con riesgo de “capacidades disminuidas” a largo plazo, entonces cabe preguntarse ¿se forman boxeadores y al mismo tiempo discapacitados?, el tono de la pregunta puede sonar capcioso y agresivo, pero evidentemente, no se puede sentir plena satisfacción cuando se aportan resultados a la sociedad a expensas del desencadenamiento de un problema que más temprano que tarde tendrá su impacto en el medio social externo (la comunidad); así como interno (la familia) y (esto claro está sin que nadie se lo proponga), en este caso le correspondería entonces a la psicología y medicina del deporte darle solución y no al deporte como una herramienta de la ciencia, por lo que es necesario establecer un control y evaluación más preciso y sistemático en una serie de parámetros que oriente al atleta así como el equipo que lo asesora, sobre su situación antes y después de finalizada su actividad atlética y la aplicación de un tratamiento que tenga como base la cultura física terapéutica desde el propio entrenamiento y posteriormente en la comunidad, en vías de la excelencia de su calidad de vida en condiciones activas e inactivas y del trabajo profiláctico y de promoción en este sentido. Veamos algunas cuestiones teóricas que sustentan todo lo relacionado con actividad nerviosa superior (ANS) que ayudarán a interpretar el efecto de los golpes en el Sistema Nervioso Central (SNC) como base del presente estudio.11
Concepción refleja de la actividad psíquica
El problema referente a la relación del cerebro con la actividad psíquica y de esta última con la realidad objetiva, encontró un nuevo enfoque en la concepción refleja de la actividad psíquica formulada por primera vez por Séchenov en el siglo XIX y posteriormente desarrollada por Paulov en la teoría de la actividad nerviosa superior (ANS).
 Así mismo Pérez, N (2007) plantea. (…) “Los rasgos específicos y fundamentales de la teoría de los reflejos del cerebro fueron formulados por Séchenov, al hacer extensivo el reflejo, como principio fundamental de trabajo, a los centros del cerebro, superando el dualismo cartesiano imperante en la fisiología de la época, que aceptaba el reconocimiento de la actividad refleja exclusivamente para los centros nerviosos medulares, no así para los centros nerviosos cerebrales responsables de los procesos psíquicos conscientes.”(…).12
Sin embargo Sechenov fue aún más lejos, cuando hizo extensivo el carácter reflejo no sólo a los centros cerebrales sino también a la propia actividad psíquica la que no puede existir independientemente de la actividad nerviosa superior del cerebro. Al considerar la naturaleza refleja de la actividad psíquica, no sólo se superaba la desvinculación de lo psíquico respecto al substrato material anátomo-funcional del cerebro, sino también la desunión existente con el objeto, es decir con la realidad objetiva. Para Séchenov la actividad psíquica tiene dos significados, la de reflejar la realidad y la de regular la acción.
  En la teoría de los reflejos de Séchenov se reconoce como forma de existencia de lo psíquico la de ser un proceso de análisis, síntesis, abstracción y generalización de las propiedades del objeto durante la interacción que el sujeto establece con éste. En resumen, Séchenov creó el esquema general de la concepción refleja de la actividad del cerebro y descubrió su valor para la psicología, desconociendo aún las leyes fisiológicas generales que regulan la actividad de la corteza cerebral en su conjunto, leyes que fueron descubiertas más tarde por Poulov proporcionando a la teoría de los reflejos un nuevo contenido.13
  Poulov elaboró por primera vez la fisiología de la sección superior del cerebro; todas sus tésis planteadas al respecto se consideraba supuestamente en condiciones normales de funcionamiento, para predecir e interpretar lo que ocurriría en condiciones no fisiológicas como la que ocacionan las enfermedades; las lesiones y los traumas.14
Mecanismos de impacto craneal en el boxeo
Estudios señalan que en un golpe en boxeo se produce la interacción de dos vectores, la fuerza del guante lanzado y la resistencia de la cabeza al golpe. En el impacto, las dos masas se deforman, se acelera la cabeza y se desacelera el puño. La fuerza de cada golpe degenera de las características de los individuos y también de la técnica utilizada. En un impacto central se produce una simple aceleración lineal. La cabeza es desplazada mientras la masa encefálica sufre un retraso es su desplazamiento por razón de inercia.
  La distancia entre el encéfalo y el interior del cráneo se reduce y se produce un aumento de la presión intracraneal. En un golpe directo que impacta periféricamente en la cabeza puede producirse una hiperextension del cuello y de la columna cervical; en un golpe oblicuo se combina una aceleración lineal y rotativa de la cabeza; el cráneo, inicialmente, se desplaza más rápidamente que la masa encefálica, esta situación provocará una distensión de las venas entre el encéfalo y el seno longitudinal superior, pudiendo causar sangrado venoso y una hemorragia subdural. Otros estudios señalan más elementos al respecto.15
Modelos de animales
 Otros hallazgos como los realizados por Unterhernscheit y Sellier, en el estudio de los efectos de la intensidad y la frecuencia del golpe sobre el encéfalo del animal de experimentación. Encuentran que tras un simple golpe de intensidad subconcusiva no se observan cambios en el comportamiento ni en la histología. Sin embargo, la aplicación repetida de 10 ó 15 golpes de la misma intensidad en intervalos de 10 segundos, produce daño cerebral permanente. Un impacto único de intensidad conclusiva no provoca cambios morfológicos. Si este mismo impacto se repite en intervalos de 1 a 2 días aparece daño cerebral permanente. Dichos estudios concluyen que impactos de menor intensidad repetidos en corto periodos de tiempo causan mayor daño cerebral que golpes de mayor intensidad administrados con menor frecuencia. Por otra parte, se demuestra que los impactos que provocan rotación de la cabeza provocan diferentes lesiones que los golpes directos. Los golpes oblicuos provocan lesiones simétricas alrededor de la línea media, en forma de hematoma subdural, hemorragia subaracnoidea o hematomas corticales.
Demencia pugilística
 En 1928 Martland, describe una situación en púgiles y la denomina como "punch drunk síndrome". Los síntomas iniciales de curso progresivo o estabilizados afectan a extremidades inferiores con leve debilidad en el pié o la pierna. Puede aparecer inestabilidad a la marcha de curso fluctuante. En algunos casos se observan periodos de confusión mental y enlentecimiento muscular global. En otros boxeadores se observa una severa alteración de la marcha, junto a marcada lentitud global, temblor y voz vacilante. Con el tiempo aparece una peculiar inclinación de la cabeza, marcha festinante y facies anímica, balanceo del cuerpo, temblores generalizados y sordera 6. El deterioro mental es progresivo llevando a la incapacidad total del púgil. Son frecuentes los síntomas psiquiátricos en forma de delirio de autoreferencia. Este cuadro es conocido también como demencia pugilística, encefalopatía traumática crónica progresiva del boxeador o deterioro psicopático del púgil.
 Los síntomas aparecen tras varios años y suelen coincidir con el final de la vida deportiva del púgil. Una evidencia de las consecuencias de estas lesiones en cuanto al deterioro de la integridad física del hombre lo es, el virtual campeón del mundo el estadounidense Mohamed Alí, que padece en la actualidad de “Mal de parkinson”; sus médicos realizaron el diagnóstico que corroborando que las lesiones obtenidas durante su carrera, desencadenaron la actual enfermedad.
Toda la manifestación de estos fenómenos (traumas), es causa de que los golpes son recepcionados por la cabeza; incluyendo de forma directa el cráneo y la masa encefálica, que es responsable de toda la actividad psico motora del hombre; además alberga en su interior las diferentes estructuras del Sistema Nervioso Central (SNC), las que se estipulan no deben estar sometidas a constantes sacudidas y fuertes contusiones ;pues alterarían la actividad de las existentes áreas de la corteza, llamadas; “Áreas asociativas corticales” estas rectoran funciones específicas como, el movimiento de los ojos, de la cabeza, formación de la palabra(Área de Broca) y elección de la palabra (Área de Wernike); el control del temperamento(saciedad, ira, hambre) que en resumen son expresiones no solo fisiológicas, sino conductuales y emocionales del hombre.16
  Estas alteraciones son más frecuentes en profesionales que en amateur, (esto no indica que los amateur quedan exentos de alteraciones) y afecta fundamentalmente púgiles lentos, que reciben severos castigos y con elevada capacidad de “encajar” puñetazos. El síndrome aparece en todos los pesos pero, es característico de luchadores que se enfrentan a oponentes más pesados y también en boxeadores utilizados en los entrenamientos.
 La encefalopatía se advierte cuando el púgil ha participado entre unos 30 y 60 combates. Se inicia con una menor tolerancia a los golpes en la cabeza y una disminución de la capacidad defensiva. El boxeador empieza a perder sus combates y a recibir un castigo superior al habitual. Las personas cercanas advierten una disminución de la capacidad de atención, concentración y de la memoria. Puede iniciarse un trastorno del lenguaje y el aspecto del boxeador es parecido al de una persona en estado de embriagues. Una vez iniciado el cuadro es persistente y progresa durante un año o más.
Estudio de casos
Existen antecedentes del tema como los estudios de Roberts, el cual realizó un estudio sobre una muestra de 250 boxeadores sobre un total de 1.781 boxeadores federados al menos tres años en Gran Bretaña entre 1929 y 1955. Un 17 % de los púgiles estudiados presentaban signos clínicos sugestivos de lesiones del sistema nervioso central atribuibles al boxeo. Los hallazgos eran constantes, predominando los trastornos cerebelosos y extrapiramidales y de forma menos evidente, el deterioro cognitivo. De los 120 boxeadores examinados por La Cava un 25 % presentaban signos de encefalopatía crónica. En el estudio de Kastle sobre 8 boxeadores amateurs se encontraron alteraciones en el EGE y en la TAC en 4, pero la exploración neurológica y psicológica eran normales.
  En intento de valorar los efectos del boxeo aficionado en Suecia, Haglund practica estudios clínicos y radiológicos retrospectivos sin llegar a conclusiones definitivas. Jedlinski analiza 60 boxeadores amateurs con más de 100 combates, observados durante un periodo de más de 4 años, se encontraron anormalidades neurológicas en el 50 % de sujetos. Un 18.3 % presentaban anormalidades mentales y un 40 % alteraciones electroencefalográficas. En un 8.4 % aparecieron signos suficientemente severos para obligar a la hospitalización.
Fisiopatología: Clásicamente se ha considerado que la encefalopatía crónica del boxeador estaría en relación con múltiples hemorragias petequiales causadas por traumatismos craneales repetidos en la práctica del boxeo. Sin embargo, Unterhanscheidt sostiene que estas hemorragias no ocurren en el síndrome crónico. Para el autor los cambios patológicos descritos en el cerebro de púgiles afectados de demencia pugilística son de tipo isquémico, las neuronas se destruyen y son sustituidas por gliosis reactiva. La presencia de placas seniles en estos enfermos ha planteado la relación de esta entidad con la enfermedad de Alzheimer. Anatomía patológica: Corsellis11, estudia el cerebro de 15 boxeadores retirados e investiga de forma retrospectiva sus vidas. Identifica un patrón de daño cerebral que justifica gran parte de los síntomas de la demencia pugilística. En el cerebelo de estos pacientes se observa una pérdida de células de Purkinje de una magnitud del 50 % respecto a controles. El daño cerebeloso en la demencia pugilística es completamente diferente del observado en las atrofias cerebelosas que pueden acompañarse de demencia. En los cuatros pacientes de Corsellis en los que se diagnostico un síndrome parkinsoniano se observo una intensa o completa pérdida neuronal en las células pigmentarias de la sustancia negra. Finalmente se encontró degeneración neurofibrilar difusa en el córtex y el tronco cerebral. Esta degeneración fue más importante a nivel del uncus, núcleo amigdalar, hipocampo, girus parahipocámpico y girus fusiforme. Pampas y Grote realizan trazados a 250 boxeadores activos y a 17 retirados y encuentran relación entre la frecuencia de anormalidades en el EGE y el número de combates. En el 42 % de púgiles con más de tres combates semanales los trazados se encontraban alterados. Critchey refiere un progresivo aumento de anormalidades en el GE en trazados sucesivos a lo largo de la carrera de un boxeador y que estas alteraciones son más frecuentes y evidentes en pacientes afectos de demencia pugilística.
Conclusiones
La concepción refleja de la actividad psíquica es el soporte teórico para interpretar los principios de la ANS como procesos vulnerables que pueden ser afectados en condiciones anormales como lo son los impactos que se reciben en el boxeo.
 Existen mecanismos de impacto craneal en el boxeo, que guardan relación con estudios realizados en modelos de animales y otras alteraciones prescritas como la demencia pugilística, el alsheimer, parkinson etc.
 Se define claramente la importancia que se le debe conceder al control médico en el boxeo, así como la necesidad de un diagnóstico de seguimiento neurológico en el deporte, como parte de acciones profilácticas concretas.
 Los medios de protección no brindan una hermética seguridad que impidan la aparición de lesiones y traumas.
Las alteraciones y lesiones que producen los golpes a quienes practican el boxeo, son irreversibles si no se toman medidas a tiempo y comprometen la salud, la calidad y la esperanza de vida del hombre.
 Referencias
Acuerdos de la Asociación Médica Mundial sobre el boxeo, 35ª Asamblea Médica Mundial, Venecia, Italia; octubre 1983.
Castro Ruz, Fidel. inauguración de la escuela de iniciación deportiva (EIDE), Ciudad de la Habana. 1977. Citado por González, M. (2010), Tesis doctoral.
“La escuela cubana de boxeo. Confesiones de Alcides Sagarra”. (2007).
 Figaredo Curiel, Francisco H. La tradición cienciológica en el estudio de la ciencia. p. 6.
 Fazenda (1997). Citado por Figaredo Curiel en. “La tradición cienciológica en el estudio de la ciencia”.
 Gordillo y López Cerezo. Acercando la ciencia a la sociedad: la perspectiva CTS su implantación educativa 2005; los cuatro ámbitos de interacción CTS. p.27.
Torres de Diego; Mario: “Fidel y el deporte”. Una selección de pensamientos desde el 1959-2007 p.284.
Cañedo Andalia; Rubén: Ciencia y tecnología en la sociedad. Perspectiva histórico-conceptual p.187.
Idem 6.
Acevedo Pineda y Núñez Jover. Apreciación social de la ciencia en la periferia: Universidad Tecnológica de Pereira, Colombia 2006. p. 91 cap. II.
 Martínez, O. Tesis d maestría (2008).
 Pérez, N (2007) Concepción refleja de la actividad psíquica.
 Sechenov, IM. Los Reflejos del Cerebro. La Habana, Cuba: Academia de Ciencias (1965).
  Luria, A. (1982). Las funciones corticales superiores del hombre.
 Ver: Material Audiovisual. Figth Science calculating ultimate warrior. Discovery Channel (2009)
 Funciones corticales superiores. Gyton-Hall (1998) t. 3. 9na Ed.
“Ahora, por desgracia, a Batistuta le cuesta caminar. No puede estar en pie más de media hora por sus problemas de rodilla”, reveló Luca Calamia, periodista y amigo del ex jugador de fútbol argentino Gabriel Batistuta.
La Capital.com.ar habló con el médico deportólogo Carlos Bianchi, del Centro de Ortopedia y Traumatología (COT) y Sanatorio Los Arroyos, quien durante casi 20 años atendió al plantel futbolístico de Ñuls y conoció personalmente al Bati. En esta nota, las lesiones más comunes entre los jugadores, cómo prevenirlas y cómo tratarlas.
1- Rodilla: es una de las zonas más expuestas. Es la articulación más grande del cuerpo humano y una de las más complejas. Respecto a la situación de Gabriel Batistuta, Bianchi aseguró que “fue un jugador sin antecedentes de lesiones importantes, muy fuerte y sano” pero aclaró que “al jugar 15 años en el fútbol europeo, con jornadas extenuantes de entrenamiento y requerimientos muy exigentes en cuanto a velocidad, es probable que ahora, que pasó los 40 años, tenga problemas”. Cuando pasa el tiempo, aún en deportistas que no han sufrido lesiones graves, se produce un desgaste crónico de las articulaciones que puede acarrear distintos niveles de incapacidad. Hoy, gracias a la tecnología en imágenes, los diagnósticos son más precisos e inmediatos y el problema se puede tratar precozmente. En algunos casos es necesario recurrir a la cirugía. Lamentablemente, explicó el médico, las lesiones aumentaron en todos los deportes porque hay una exigencia mayor respecto de la velocidad en el juego que multiplicó los choques y por ende los accidentes. Además del fútbol, este tipo de lesiones se ven en todos los deportes de contacto, como por ejemplo, el rugby.
2- Esguince de tobillo: el tobillo es una articulación bisagra que soporta grandes pesos. Suele lesionarse con facilidad. Existen tres estadíos. Los esguinces de primer grado son el resultado de la distensión de los ligamentos que unen los huesos del tobillo. La hinchazón es mínima y el paciente puede comenzar la actividad deportiva en pocas semanas. En los de segundo grado, los ligamentos se rompen parcialmente, con hinchazón inmediata. El reposo aumenta y puede llevar tres a seis semanas, de acuerdo a la indicación médica. En los de tercer grado, los más graves, la rotura es completa y de uno o más ligamentos. En este último caso la cirugía es necesaria. Si existe una lesión osteocondral se puede recurrir al trasplante de cartílago.
3- Luxaciones de hombro: es un desencajamiento total de la articulación del hombro. Es más común en el fútbol, en los arqueros, que son los que tienen roces en zonas altas. Además influye el movimiento de rotación exagerada que realizan. Provoca un dolor agudo “terrible”, y en general necesita que el jugador sea trasladado de inmediato a un sanatorio u hospital para su control y tratamiento. Hoy, si se detecta alguna lesión severa, se indica cirugía. Antes se esperaba más tiempo, con inmovilización. En la actualidad las técnicas quirúrgicas son más agresivas cuando hay daño constatable. La fractura de dedos también suele darse entre los arqueros.
4- Lesiones cervicales: no se ven tanto en el fútbol, pero sí en el rugby. En algunos casos se trata de lesiones muy graves. Hoy se trabaja mucho en la prevención fortificando esa zona en los entrenamientos. Se le presta mucha más atención a todo lo relacionado con lo vertebral que tiene que soportar la fuerza. El jugador de rugby que entre “torcido o desvía la cabeza” en un scrum puede lastimarse en forma severa. La preparación física es tan importante como los consejos técnicos que permiten cuidarse y saber cómo jugar para evitar problemas.
5- Fracturas de tibia y peroné: representan el 1% de las lesiones, pero su gravedad es tal que implican que un jugador llegue a estar 8 meses sin actividad física. La tibia es el hueso medial y más largo de la pierna. El peroné es delgado y se encuentra en forma paralela a la tibia. Provoca mucho dolor e incapacidad inmediata para moverse. Hoy, los médicos son más estrictos en la indicación de reposo post lesión. Antes, explicó Bianchi, “a los jugadores los llevábamos a la cancha a los dos o tres meses, ahora, no antes de los 6 meses. Gracias a las imágenes de alta definición comprobamos que no están preparados para retornar tan pronto”.
Más información de Salud