sábado, 3 de octubre de 2015

Disculpa pública



Por: Mario Herrera
 
 En mi trabajo anterior no hablé nada de uno que para mí jugó un papel trascendental en el partido de Cuba de la jornada de jueves: Aricheell Hernández, por eso me disculpo públicamente.
 La Perla de Zulueta tuvo un trabajo desgastante y fue un dolor de cabeza para los oponentes por su velocidad, creación y desmarque.
 Al cometer la pifia, pifiaba de paso con un principio básico de respeto al trabajo ajeno, elemento que debe ser común a cualquier profesión, por eso lo he incluido en el trabajo original después de editarlo.
 También puedo disculparme si en algún momento alguien se siente que le he hecho una crítica injusta, o un análisis indebido. Mi intención nunca será dañar a un equipo al que defiendo cuando muy pocos lo hacen y menos aún, creerme superior o mejor que quienes están y tienen obligaciones reales con el trabajo de ese equipo. Mi intención siempre será aportar desde lo poco que sé, para por si hay algo que pueda servir dentro de mis palabras, sea usada en el bien más preciado: la Selección Nacional  de Fútbol de Cuba.