martes, 6 de octubre de 2015

Orgulloso de ustedes


Maikel no marcó, pero dio muestra de su gran talento

Por: Mario Herrera
 
 No me importan los errores de Abelito y Sandy. Cientos de veces han sido cerrojos y además, jugar con frio y lluvia es algo que no conocemos mucho y a más de 1400 metros sobre el nivel del mar, menos.
 Hoy mi selección jugó a punto de merecerlo, de ser notada por especialistas y técnicos en la zona y fuera de ella que quieran tener corajudos en sus equipos. Pero no fue posible.

 Un error de entrega al portero le dejó la pelota al cazador que anotó el primero cuando mejor lo hacíamos. Pero nos fuimos arriba, sin cambios, con el trabajo que nos ha mostrado, que nos enseñó el profe Triana, con el coraje de los cubanos en situaciones difíciles y extremas. Otro error del que siempre nos defiende en última instancia, del parador de penales en Veracruz. Pero no importa. Una vez más arriba, una vez más a comerse vivos a unos timoratos canadienses que no nos respetaban al inicio y pagaron cara la ofensa.
 Aricheell, grande, goleador. Maykel, “El Diferente” según NBC, Héctor falló una que pudo definir para nosotros, pero distribuyó con criterio y su lamento aún se escucha en Kansas. Daniel fue “La Anaconda” que lo absorbe todo en el medio campo. Yolexis una vez más “El Principito”, Andy fue “El Coco” de los canadienses, van a soñar con él.
 Urgellés fue fuerte como un caballo de guerra; Diz Pe un candado; Abelito falló una, arregló otras que no fueron muchas; Yosiel una Piedra en el zapato derecho de Canadá y Sandy, una vez más fue Sandy a pesar del error. Osmany entró por el Chino, no había otra opción, y fue gigante a pesar de tan poca estatura física.
 La verdad no me interesa el no haber clasificado. De hecho ni me acuerdo (solo en negativo) de los que abandonaron a sus compañeros. Pero sí voy a recordar esta actuación tal y como recuerdo el partido contra México hace cerca de un año.
 ¡Qué coraje de Cuba! ¡Qué coraje de Cuba! ¡Qué generación! Gracias por hacerme soñar.
 A las autoridades del deporte en Cuba, lo digo sin que me quede nada por dentro: ¡Apúrense en premiar a estos muchachos con el sueño de sus vidas!