miércoles, 6 de mayo de 2015

Entrevista a Regla Torres



Por: Mario Herrera
 
 Estaba en un post grado de periodismo deportivo hace apenas unos días atrás. Como parte del programa nos llevaron al Coliseo de la Ciudad Deportiva, sede del Instituto de Cultura Física, Recreación y Deportes (INDER), a reunirnos con personalidades del deporte cubano y autoridades.
 Muchas glorias del deporte cubano. Desde Javier Sotomayor, Hermes Quevedo, Estela Rodríguez, Clemente Reinoso, Yumilka Ruíz. En fin, una constelación.
 Y sobresalía ella por la envergadura de su talla como atleta y como mujer. Regla Radameris Torres Herrera, o Regla Torres, la “Mejor Voleibolista del Siglo XX” según la Federación Internacional. Mujer esbelta, alta, hermosa como pocas. Tras la reunión y las preguntas de mis compañeros de clase, la sesión de fotos con estas súper estrellas, todos salimos del salón. Desde un principio mi interés era con ella, si quería unas declaraciones, eran de ella, por el peso mismo de sus palabras.

 He aquí la conversación:
Por supuesto que el tema estará relacionado con el voleibol femenino cubano. ¿Qué estado de salud le ves en este mismo momento?
 Bueno, el estado de salud es un poco difícil en estos momentos. Es bien sabido que hemos tenido varios equipos, que se han desmantelado. Es bien difícil porque se toma tiempo, hay que acoplar muchas cosas y eso toma tiempo (…) Es muy difícil y es mi opinión, quizás alguien se ponga brava por lo que digo, pero creo que al voleibol femenino cubano no se le pueden pedir resultados ahora mismo. Estamos en plena formación; hay buenas jugadoras, muy jóvenes, que están comenzando ahora como Melissa (Vargas) que es una, puede llegar a ser una muy buena jugadora, todavía le falta un poco, le falta perfeccionar algunos elementos. Se sabe que saca muy bien, que ataca muy bien pero le faltan muchas cosas todavía que es necesario que las aprenda y como ella hay varias que tienen muy buenas condiciones, jugadoras con buena talla pero con las que hay que trabajar mañana, tarde y noche para que alcancen un nivel para enfrentarse a equipos del área como Dominicana, Puerto Rico, equipos que ya tienen un nivel alto y entonces nos falta mucho.


Hay quienes opinan que la generación de ustedes era una que tenía garra y talento, algo que no tienen las actuales.
 Talento tienen, lo que les falta es el patrón. Este equipo desgraciadamente, empezó a entrenar sin un patrón visible. Cuando yo entré con trece años, al equipo nacional, yo veía a Magalis Carvajal como entrenaba, a Lázara González como entrenaba, todas las centrales excepcionales cómo entrenaban y me fijaba, independientemente de lo que me decía el entrenador, tenía a alguien en quién me fijaba. Estas niñas no tienen eso, por mucho que les expliques, visualmente no tienen como guiarse, el entrenador les explica cómo hago esto, pero ellas no tienen como visualizarlo. En aquel tiempo había jugadoras veteranas que te exigían más que los propios entrenadores y las muchachas tampoco tienen eso así que hay que crearlo todo de nuevo, todo de cero.
Estas muchachas han tenido que quemar etapas, no pasan por la academia de base.
 También hay problemas, antes estaban las pre-EIDE, que te preparaban para ingresar a las EIDE y te daban una base técnica, ya eso no existe, las EIDE están en muy malas condiciones, no hay implementos deportivos, no hay pelotas que es muy necesario, tenis para los muchachos. Si yo tengo que tener un hijo mío, en una EIDE, yo, Regla Torres, y tengo que comprarle las zapatillas, cuarenta, cincuenta CUC en la tienda, yo, no lo tengo porque no tengo presupuesto para eso. Es así. La mayoría de los padres dirán: “Mi hija, mi hijo, es muy alto pero no puedo comprarle un par de zapatos cada dos meses para que entrene”, entonces, hay problemas con la ned, con las pelotas, con los zapatos, son muchas cosas.
¿Hay diferencia entre los profesores de hoy y los de tu generación?
 Estuve hace poco en la EIDE de La Habana y todavía hay profesores de mi generación pero mira, antes íbamos a topes con otras escuelas y eso también se perdió. Ahora van a dos, tres competencias y entonces no van doce sino diez muchachos y es un gran problema. Si la base tiene problemas para formar jóvenes muchachos, entonces llegan con problemas a la ESPA  (a la ESPA no porque tampoco existen ya), llegan a la preselección con problemas técnicos y físicos y tienes que empezar de cero cuando no es el momento de hacerlo sino de perfeccionarlo.
¿Hoy los atletas piensan de una forma diferente y los mueven razones diferentes a los de su generación?
 Hoy los tiempos son diferentes pero creo que donde hay un buen entrenador, esas cosas se liman. Hay que trabajar el doble, hay conversar más. Antes teníamos una forma de pensar, ahora los jóvenes creen que todo es más fácil, quizás no quieren sacrificarse tanto, quieren y piensan que todo tiene que ser fácil, y te toca, como entrenador, como educador, son cosas diferentes, que hacer el doble del esfuerzo de lo que se hacía antes, porque antes un entrenador te decía “tienes que hacerlo así” y tú lo acatabas todo, ahora es más difícil pero se puede lograr. Siempre pongo el mismo ejemplo: Veitía (Ronaldo), podrá tener resultados diversos pero nunca se sale de los primeros lugares, es la misma generación, los mismos jóvenes, pero el trabajo de Veitía, como otros muchos, es fuerte dentro y fuera.
Yumilka Ruíz, Regla Torres y Eugenio George Lafita
Ahora que hablamos de entrenadores, educadores, es imposible pasar delante de ti y no preguntar por Eugenio George.
 Eugenio nos enseñó muchísimas cosas. Yo era de aquí, de La Habana pero pasaba más horas en el terreno con Eugenio que en mi casa; a mi casa iba a dormir. Entonces él, y no solo él, también hay que mencionar a Luis Felipe Calderón, Antonio Perdomo; todos ellos eran uno y nos enseñaron a pensar en todo, a cómo conducirte con cualquier persona, con niños, con mayores, hasta con embajadores, te digo fuera del voleibol. Ya dentro de la cancha era una exigencia total y no se salía hasta que no se cumpliera el objetivo. SI tú entrenas todos los días con una exigencia máxima entonces obtienes resultados. Él fue un ejemplo, no tuvo hijos pero nos tuvo a nosotras desde el sesenta y pico hasta los últimos días, era el más quisquilloso, el más exigente.
Pero sin dudas su partida física quedó muy por debajo de lo que merecía.
 Yo creo que sí. Eugenio hizo mucho por el deporte. Todos cometemos errores alguna vez en la vida. El que diga que no, miente. Eso es algo que nos duele todavía, que no hubiese más reconocimiento, porque fue modesto. Es más, te voy a decir algo: fuera de Cuba, cuando se hacen torneos, el Premio de Mejor Entrenador se llama Eugenio George. O sea, hay más reconocimiento fuera de Cuba para un entrenador de voleibol que en el mismo país. A mí en lo personal me duele bastante porque me veo en ese espejo y digo: “estoy en el voleibol porque es lo que me gusta, es mi pasión, es lo que sé hacer, es lo que quiero que las niñas aprendan”, pero al final me veo reflejada, ¿me va a pasar lo mismo que a Eugenio? No me importa, yo voy a seguir aquí, pero es lo que siempre pienso. Hay que tener una mente muy fuerte y saber lo que vales para no tomar una determinación que te pueda doler. Pero me veo reflejada.
Al final otros detalles, curiosidades y las gracias. Nosotros, los del curso, seguimos nuestro recorrido y la mujer hermosa, espigada, campeona, tomó su propio rumbo.