miércoles, 28 de enero de 2015

Y eso que éramos “socitos”



Por: Mario Herrera
 
 ¿Qué?! Que me quedé en tierra de nadie cuando leí la noticia esta mañana, sin brújula, compás, mapa y a cielo imposible de rastrear ubicación. El portal digital ESPNdeportes.com subió la noticia de la ausencia de algunas figuras del beisbol cubano que no podrán estar en la venidera Serie del Caribe en San Juan, Puerto Rico, porque el gobierno de Estados Unidos les ha negado la visa.

 De ellas la más llamativa es Alfredo Despaigne con un pasado enredado con la MLB. Como recordarán muchos, el toletero granmense jugó una temporada en la liga mexicana con los Piratas de Campeche pero después trascendió que lo hizo con un pasaporte falso de República Dominicana. El punto es que la Major League Baseball hace rato está interesada en él y el jugador ha preferido no abandonar Cuba que es el requisito indispensable para acceder a un equipo de la Gran Carpa.
 Por eso la persecución y la sanción. Las principales ligas de nuestro continente, menos Cuba, están asociadas a MLB. Campeche tenía la opción de dejarlo pero la Major “ordenó” que si lo dejaban, ellos retiraban a los filibusteros de la asociación. Todo escudado en el tema del embargo económico, financiero y comercial a Cuba.
 Despaigne regresó a Cuba. Todo el tiempo desmintió que tuviera conciencia de que usaba pasaporte dominicano y finalmente fue contratado por la liga profesional japonesa donde terminó con average respetable de 311 (161-50), 13 dobles, 1 triple, 11 jonrones, 33 carreras impulsadas y 627 de slugging.
 También está la negativa a Osniel Madera y a otros cinco peloteros cubanos. La causa es desconocida. Las autoridades cubanas tratan de solucionar un problema no causado por ellas y que contradice todo lo que se ha logrado en materia política entre los dos grandes rivales políticos. Pero resulta que la bronca interna entre Republicanos y Demócratas es demasiado importante como para perder oportunidades.
 “Si no van todos, no va ninguno”, parece es la respuesta cubana al asunto. Hace unos años la SINA no le otorgó visa al equipo Cuba al Clásico Mundial de Beisbol sino veinticuatro horas antes de comenzar.
 ¿Otra vez la misma cantaleta?