lunes, 19 de mayo de 2014

Bombazo informativo



Por: Mario Herrera
 
 Hay noticias y noticias y hay maneras y maneras de dar esas noticias.
 Les pongo un ejemplo, no es lo mismo que usted conozca determinada información, que por ejemplo, que tal o mas cuál equipo de futbol está interesado en un jugador cubano y que conoces. Entonces sabes que tienes la bomba noticiosa y piensas: “Bueno, la doy o no”. Todo porque te lo cuenta el propio jugador que es socito tuyo pero la Asociación no dice nada de forma oficial y por una cuestión de política editorial sabes que no puedes divulgarlo porque no es información confirmada, pero es un bombazo. Si lo haces o no, depende de tu propia conciencia y profesionalidad.

 Eso es una. Ahora vean la diferencia. Me llega un SMS al móvil, viene de mi compañera en la vida: “Tu mamá está histérica porque en la TV dijeron que no fuiste a trabajar porque te operaron de urgencia”.
 Mi madre tiene cerca de setenta años. Llamo a mi compañera, pregunto, me hace la versión de la historia que pudo entender. Cuelgo y llamo a casa de mi madre que sale ahogada en llanto: “¡Menos mal que estás bien! Fulana me llamó que vio la información en la televisión” y no les sigo con el diálogo porque casi ni yo mismo la entendía.
 Voy a su casa y ya estaba más tranquila. “Es que Mengana oyó algo de eso por la tele y llamó a Fulana que tú sabes que te quiere mucho y dijo que por poco se muere cuando se enteró (¿Fulana casi se muere?) entonces, ñif, ñif, ñif, me llamó para preguntar por ti y …”
 A ver si entienden mi punto: si yo digo que Tal jugador puede o no irse a prestar servicios en tal club de futbol de la primera división europea y alguien lo lee, lo peor que puede pasar es que no se dé al final el paso de éste al equipo y quede como mentiroso, pero si usted no entiende algo que se dice por televisión y cree asegurar que sí, y lo canta a los cuatro vientos y casi le provoca un infarto a alguien… bueno, que hay que tener una medida de lo que se dice por cuestiones de consecuencia.
 Nada, que hay bombazos informativos que explotan.