jueves, 15 de mayo de 2014

Al con-bate corred “bayamés”



Por: Mario Herrera
 
 Desde hace un par de días hay cierto revuelo con una información relacionada con el pelotero Alfredo Despaigne. El slugger terminó la campaña en nuestro país y salió para México a jugar con Los Piratas de Campeche, tal y como hizo la temporada anterior.
 Una información publicada en el portal digital espndeportes.com dice que el granmense juega en tierras aztecas con un pasaporte falso de República Dominicana debido a que … “la Liga Mexicana de Beisbol no está asociada a clubes de Grandes Ligas, pero son miembros asociados de las Ligas Menores de Béisbol, y aunque las menores no puede gobernar las reglas de la Liga Mexicana, los funcionarios de la Liga Menor de Béisbol dijeron a la LMB en las Reuniones Invernales que preferirían que la liga no firmara a los peloteros cubanos, ya que podría crear problemas logísticos con el embargo a Cuba impuesto por el Departamento de la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro de Estados Unidos”.  (Fuente El Sur de Campeche)

 La nota ha tenido repercusiones y de a poco aumenta el ruido. El artículo denunciante muestra una imagen del “pasaporte falso” con la foto de Despaigne.
 Se me ocurren varias cosas. La primera que sea cierta la información y que de veras se cometió no solo una violación de las normas de la liga local sino también un delito de falsificación de documentos. Un segundo artículo en el mismo portal digital y del mismo autor (el dominicano Enrique Rojas): “La coronela Francia Hernández, encargada de fraudes de la Dirección General de Pasaportes de República Dominicana, dijo a ESPNDeportes.com que realmente existe una falsificación para la cual se usaron tres pasaportes distintos”. También alega que la Liga Mexicana de Beisbol abrirá una investigación al respecto.
 De comprobarse el club filibustero sería multado y el cubano tendrá que regresar sin culminar su contrato aunque el presidente ejecutivo de los Piratas, Enrique Rosado Méndez, dijo: "Es la primera vez que escucho hablar del tema”·.
 Pero se me ocurre otra historia, me entra una sospecha y pregunto: ¿por qué ahora? Durante varios años peloteros cubanos retirados de nuestras series nacionales han actuado en diferentes ligas profesionales, otros tanto han dirigido equipos en ligas centro caribeñas, Panamá, Nicaragua, el propio México y nunca nadie se metió con ellos. De hecho, en el mismo equipo están el estelar Pedro Luis Lazo que tiene residencia legal en Cuba, además de Ariel Pestano que anda por esos lares y repito, nadie se mete con ellos.
 Pero ahora el negocio es diferente. Ya son oficiales las contrataciones de Cepeda a Los Gigantes de Yomiuri por 1.4 Millones de dólares más una bonificación por firmar de 427 mil; además está la de Yulieski Gourriel en Yokohama Dena Baystars por 4 millones (según fuentes), y se anunciaron otras negociaciones que están sobre la mesa por parte de la Federación cubana. Entonces, antes no hacía falta atacar pero estos son peloteros en activo que de seguro estarán en los próximos compromisos internacionales incluido el cuarto Clásico Mundial de Beisbol. Hay una cuestión económica en el asunto y es que las grandes no pueden contratar a cubanos que vivan en Cuba porque el Departamento del Tesoro estadounidense prohíbe cualquier pago cuyo destino final sea de cualquier forma posible, Cuba.
 Por estas sencillas razones pienso que se trate de una más contra nosotros aunque repito, cabe la posibilidad de que tengan la razón e incluso de que haya un poco de ambas. Las autoridades cubanas no han dicho ni “esta boca es mía”; quizás analizan con detenimiento la situación antes de dar declaraciones.
 Si se trata de una estrategia, lo que busca es crear un escándalo en el ámbito deportivo, tacharnos de mentirosos, delincuentes y falsificadores de documentos y frenar el interés de ligas asiáticas en los peloteros residentes en nuestro archipiélago por el “riego Cuba”.
 Irónico porque durante años nos atacaron por antidemocráticos y porque nuestros “peloteros tenían que huir del Castrocomunismo, arriesgar sus vidas en aventuras tremendas, para alcanzar así su libertad y el sueño de jugar en Las Grandes Ligas”.