sábado, 29 de noviembre de 2014

Y el profe que?

Por: Mario Lara

  Hace unos años atrás a raiz de la obtención del campeonato Nacional por parte de Ciego de Avila hablaba con Leonel Duarte y le preguntaba quien era para él la figura más importante del equipo. Si el Cheva con su labor magistral del mediocampo, o el Keko con sus goles, o Reisandri por su labor en el sector defensivo, y la respuesta del Leo de Cuba fue categórica y rápida: Raúl González Triana, su técnico.
  Triana quien en mi opinion, junto a Chandler, son los dos mejores técnicos en Cuba actualmente y a los que con gusto confiaría nuestra selección ha tenido una larga historia al frente de nuestras selecciones con puntos, como cualquier técnico,  altos y bajos,  y con el cual hemos diferido o estado de acuerdo a lo largo de de los últimos años.
  Siendo el primero en reclamar su regreso a la selección y criticar su remplazo por Reihold Fanz durante la eliminatoria del mundial Sudáfrica 2010, sigo pensando que bajo su dirección técnica aquel equipo hubiese llegado mucho más lejos y no se hubieran perdido tantos jugadores;  también fui el primero en reclamar su salida de la misma tras la Copa de Oro del 2011, pues entendía que su ciclo estaba terminado, y que ambos: selección y Técnico necesitaban un distanciamiento por el bien de los dos pues su relacción se había convertido en tóxica para ambos y hoy al cabo de estos años me siento feliz de haber hecho aquel reclamo y de que Triana fuera destituido al frente del seleccionado.
  Y es que tal decision le permitió al técnico avileño alejarse un poco de las luces y comenzar su trabajo con un grupo de muchachos a los que primero encaminó hacia la obtención, por primera vez, de la clasificación a un Mundial Sub 20, mostrando un equipo organizado y disciplinado que terminó cediendo en Turquía ante rivales de mayor jerarquía y preparación.
  Sin embargo su obra no estaba terminada y en estos juegos Centroamericanos, escribió, creo sin temor a equivocarme su mayor obra de arte, no solo por los resultados, sino por el nivel de juego de sus jugadores, por destacarse como el gran estratega que es, por leer los partidos antes y durante los mismos, por saber mover sus piezas y hacerlo sin miedo o siguiendo un libreto escrito de antemano,  adaptándose a los cambios y dinámica del partido.
  Fue Triana, para mi, como para Leo en aquella conversación, la figura más importante de este equipo y sin duda el artífice de este triunfo, no sólo por lo expuesto en el parrafo anterior, sino también por su relación con sus jugadores, por ese respeto que supo inculcarle a sus muchachos que no dudaban en buscarlo y abrazarlo en señal de agradecimiento en cada gol, en cada triunfo conseguido.
  Fue esa labor la que le permitió al técnico avileño tomar a este grupo de muchachos llenos de talento y hacerlos jugar como como el equipo que es hoy, pues en el futbol, de poco sirven las individualidades si el colectivo no funciona y se necesita de un verdadero educador para limar los egos y poner a todos en función del equipo.
  A Triana sin duda alguna hay que agradecerle este triunfo que hoy disfrutamos, hay que señalarlo como responsable principal de esta alegría pues no podemos olvidar al hombre del banquillo el de los gritos desde la línea de cal. Porque en la vida hay que ser justos y la justicia no es solo criticar cuando las cosas salen mal, sino tambien alabar y exaltar cuando se hacen bien, y ante nuestro técnico tenemos hoy que quitarnos el sombrero, porque cuando se gana también es obra del técnico.

Felicidades Profe, en hora buena.