jueves, 17 de julio de 2014

Del Peloteo a botar el sofá



Por: Mario Herrera
 
 Peloteo: Dícese del arte que tienen determinados funcionarios cubanos de mandarte de un lado para el otro a buscar papeles y hacer trámites con el objetivo de no resolver los daños o necesidades causados por ellos mismo, o sea, por la entidad para la que trabajan.
 El punto es que desde febrero me han peloteado como a un tonto. Ya hablé de ello antes. De todas formas, por si no lo leyó, aquí les va la historia.
  Resulta que en octubre pasado una variación del voltaje en las líneas que alimentaban mi cuadra quemó varios equipos de algunos vecinos. Llamamos a la empresa eléctrica, vinieron los técnicos y determinaron su responsabilidad. En menos de un mes ya estaban los equipos dañados repuestos pero como las cosas tan bien hechas nunca salen tan así, el Phillips de audio, tuvo un problema y ahí comenzaron “mis” problemas.

 Resumen, después de llevarlo a los técnicos de la garantía y tal, después de determinar que había que cambiarlo, me mandaron a la dirección de la Empresa Eléctrica Provincial para no sé qué tramite relacionado.
 La señora que me ha atendido desde febrero ya siente pena cada vez que voy pero el peloteo no me lo ha quitado nadie de encima y sí el equipo de audio. Que si no hay ahora, que qué tipo de equipo era. “Tenemos ahora los de un CD, memoria USB, chiquitos”. “Ese fue el que quemaron en mi casa”. “Si, un minicomponente pero no tenemos”, “Pero si ahora mismo acaban de decir que tienen de ese”, “No, es un minicomponente que no tenemos. Mantente por aquí a cada rato para resolverte”.
 En eso entra un señor: “Llevo demasiado tiempo con mi problema, me quemaron el frío desde 2007 y hasta cuándo”. “No han entrado de esos frío que usted tenía, compañero”. “Y el televisor” “¿De cuántas pulgadas era el suyo?” “De veintidós”.”Tenemos ahora de veintiséis para los afectados que tienen de veintitrés”. Otra señora: “Llamar aquí es imposible y ya una sabe porqué, es que o hablan por teléfono o no lo cogen. Yo estoy afectada desde 2010 por un ventilador y nunca hay, que si me toca el de Pie, que no hay ahora, que no me toca el de pared”.
 Y veo un día detrás de otro como en mi casa nos quedamos con ganas de oír música. Al Director es imposible verlo, siempre está reunido y ya nos toca ir a otras instancias a que salga el sol por donde salga. Ahora, atrévete a deberles el pago del servicio eléctrico.
 ¿Y han leído ustedes las nuevas regulaciones de la Aduana cubana? Que para evitar el tráfico de cosas desde afuera. Que si hay quienes se enriquecen ilícitamente, que la gente deja de comprar en las tiendas cubanas.
 ¿Y por qué no se compra en las tiendas cubanas? Los cubanos saben la respuesta pero si no es de aquí, muy difícil. Le pongo un ejemplo: ¿sabe cuánto cuesta un televisor, pantalla plana de catorce pulgadas? Unos cuatrocientos y tantos CUC (o dólares cuando nos fijamos en el cambio) Por ese precio consigo uno de treintainueve en algún lugar del mundo cualquiera y sin problema hasta más barato. Eso sin mencionar la firma fabricante que es cualquiera. Samsung, Phillips y Sony, ni pregunten el precio que se asustan.
 O sea, Cuba es cara como país del primer mundo. Existe la filosofía de ganar mucho con cada producto para evitar el consumo constante de la población y de esa forma quitarse la necesidad del estado de comprar y gastar divisas en el extranjero. Pero igual, si eres tú quien la tiene, tampoco puedes.
 Y la excusa del tráfico de bienes no es más que eso, una excusa. ¿Qué hacía el Comandante Hugo Chávez cuando la oposición venezolana intentó acaparar productos? Compró en cantidades, rebosaron los mercados y bajó aún más los precios. Como decimos en buen cubano: “Se cogieron el c… con la puerta”.
 Odio tener que darles la razón a los oportunistas de la “negocioposición” cubana pero esta vez la tienen cuando dicen que sencillamente botamos el sofá.