lunes, 16 de septiembre de 2013

Amigos y deberes aparte



Amigos y deberes aparte

Por  Mario Herrera

Ser un periodista independiente en Cuba es complicado. Generalmente asociado al concepto “mercenario al servicio de la CIA” o “agente encubierto de la seguridad cubana”, viven en su propio mundo informativo, a veces provocado por la incompetencia del Insensócrata y otras por la necesidad de ganarse unos “kilitos”. Generalmente no me agradan.
 A Frank Abel García lo conozco hace más de diez años, desde que éramos un par de malcriados y protestones universitarios; aclaro que algunas veces con razón. Somos amigos de estudios, bares, cantinas, fiestas y parrandas. Con el tiempo cada uno hizo su vida, con las vidas cada vez nos vemos menos, pero siempre que tenemos esa oportunidad nos reunimos a hacer los mismos cuentos divertidos de siempre, la misma botella alrededor, hablamos de cualquier cosa. No de política.
 Hace poco leía en Facebook un post de Daniel Palacio: “Ahora es cuándo sabré quiénes son mis amigos”. Me preocupé.
 En 2010 empecé un curso de Narrador y Comentarista Deportivo. Lo conocí. Uno de los primeros ejercicios es escribir. Después de un tremendo fracaso, mi segundo artículo hizo reír a muchos y me cambió el nombre. De ahí en lo adelante fui “El Insensócrata”. Daniel tiene un blog. Me pidió que escribiera y él lo publicaba. Se convirtió así en mi “primer editor” y publicador. Visor Cubano era puramente deportivo.
 Leo de nuevo un post de Daniel que anunciaba un trabajo de Yoani  Sánchez, periodista independiente “líder”, según ellos. Ahora Visor Cubano cambió su perfil. “¡Coño, Dani! ¡No dejes que los insensócratas te conviertan en títere de otros tan insensócratas como ellos!”. “Me cansé, mayito”.
 Compañeros del mismo curso comentaron el cambio. “¡Infeliz!”, dijo alguien. “A mí que ni me mire”, habló otro, u otra. “Si no me saludas te pateo el culo”, le dije, “pero no me hables de política”.