miércoles, 19 de abril de 2017

La cuestión INDER



Por: Mario Herrera
 
 Hoy pudiera empezar por hablar de la selección nacional para menores de 17 años, que fue abanderada en la Escuela Nacional de Futbol Mario López, en la capital, igual que la selección femenina que jugará un par de encuentros amistosos con vistas a las eliminatorias mundialistas, la primera, y a los centroamericanos en Barranquilla, la segunda.

 Sin embargo, dedicaré mis letras a otra situación compleja. Como ya hemos anunciado, los jugadores Roberto “El Maestrico” Peraza y Alberto “Beto” Gómez, han sido contratados por el club dominicano Atlético Vega Real para enfrentar la campaña 2017. Ya estos jugadores, firmaron con la institución el contrato que realmente le interesa a la FIFA. El Club se compromete a proveerles  salario, seguro médico, derecho a segunda opinión en caso de lesión, pagarán alojamiento, alimentación y los pasajes en caso de ser convocados por la selección nacional.
 Sin embargo, ambos jugadores tuvieron que regresar de prisa a Cuba para firmar un contrato con el INDER. Contrato que por demás solo serviría como método de control del máximo ente rector del deporte en Cuba. Dicho contrato, solo lleva evaluaciones por parte de los entrenadores, directivos y mandamás del futbol cubano. Estos, ya lo firmaron y solo queda el movimiento en el INDER, pero dicho contrato, no solo ha de firmarlo el Presidente Antonio Becalli Garrido, sino también, el Primer Vicepresidente de los Consejos de Estados y de Ministros Miguel Díaz-Canel Bermúdez, o sea, el Vicepresidente del País.
 La verdad no le veo lógica, pero es así como son las cosas. La cuestión es que el proceso ha comenzado a retardarse y estos jugadores, pueden incurrir entonces en incumplimiento de contrato, o cuanto menos, dejar de formar parte del primer equipo y terminar en la reserva. Ya por las demoras INDER, el Maestrico  no ha podido debutar, a pesar del impulso dado por el entrenador, Walter Benítez. Pero el reglamento dominicano solo permite a siete extranjeros en el primer equipo y Beto llegó por la lesión de uno de los foráneos.
 Ahora Beto y Peraza se encuentran en Cuba, a la espera de las firmas de los jefes por encima del Comisionado Nacional, que ha tratado de acelerar dentro de sus posibilidades, o ha llevado, al menos, los documentos en tiempo para la firma de los superiores.
 Lo cierto es que tanta lentitud, válida para todos los deportes, no ayuda al movimiento deportivo cubano, sino lo perjudica. El mundo no es Cuba. Las leyes en el mundo son diferentes a Cuba. Las leyes del deporte comercial en el mundo son diferentes a Cuba, ni mejores ni peores, diferentes, y todo lo que hagamos que entorpezca la relación con el resto del mundo, es perjudicial para nosotros.