jueves, 24 de septiembre de 2015

Cuba cede ante Nicaragua



Por: Mario Herrera
 
 Se encendieron las alarmas tras el resultado de ayer en la tarde. La selección nicaragüense de fútbol, en su búsqueda incesante de elevar su nivel, vino hasta La Habana a jugar un partido amistoso contra la Olímpica cubana. Los nuestros por su parte aprovecharían la ocasión para enfrentar a un rival superior a los que encuentra por ahí para entrenarse.
 Los nicas llegaron con un equipo que combinaba dos grupos y varias ausencias importantes, por un lado, jugadores que estuvieron involucrados en la eliminatoria mundialista donde casi logran el milagro de eliminar a la poderosa Jamaica; por el otro, miembros de la olímpica que recientemente habían sido eliminados en dura porfía centroamericana. De hecho venían con “la resaca” tras no continuar en la pelea por un cupo a la final olímpica de CONCACAF con sede en Estados Unidos.
 Los nuestros sin jugar partidos de nivel y con ausencias notables como la del volante Yordan Santa Cruz, sancionado por cuestiones de indisciplina y a quien la comisión nacional trató de rescatar en dura porfía con dirigentes de las altas esferas del INDER, pero estos no dieron su brazo a torcer aún ante la innegabilidad de la necesidad de su presencia en un evento como el que se avecina.

 El resultado lo vimos en la cancha. La formación cubana con Sandy Sánchez en el arco, partido tranquilo para él a pesar de un par de intervenciones; línea de cuatro en el fondo: Yosiel Piedra, sin subir mucho, muy presionado y errado en ocasiones con los pases, provocó el penal; Abel Martínez y Emanuel Labrada de centrales, buenas coberturas entre ellos, serios en defensa; y Andy Baquero a quien tampoco vimos subir mucho.
 En el medio regresó la dupla Arturo Diz Pe y Daniel Luis Saenz, fuertes en defensa pero flojos en construcción. Cada vez que tenían la pelota venían tres o cuatro nicas, los encerraban y la perdían. Dairon Pérez, el Pitufo no tuvo uno de sus mejores partidos, juega mucho mejor de lo que mostró. Brian Rosales muy flojo, muy poco colaborador en defensa. Héctor Javier Morales como “10” hizo un trabajo fuerte, fue de lo más consistente aunque equivocó trazos y no creó lo que se espera en su posición. Maikel Reyes estuvo en la punta y en todo. Fue lo que más me gustó de la selección.
 Entraron los cuatro cambios pactados. Yolexis Collado, un momento muy fugaz por Daniel Luis Saenz, nada que mostrar, quizás que Cuba controló más a partir de su entrada pero realmente ese era el plan del Dt nicaragüense.  Frank Manuel fue un revulsivo desde su entrada junto a Aricheell Hernández, aquejado de una lesión y sin ser apurado por Triana, y Pedro Yandy Anderson, un “Taxi” que mostró más velocidad que sus oponentes  - y mira que eran rápidos- pero poco aportó.
 La alineación nicaragüense con Justo Lorente en el arco; línea de cuatro al fondo: Manuel Rosas, Cristian Gutiérrez, Erick Téllez y José Quiñonez (de izquierda a derecha). Solo diré que tenían un orden muy funcional, serios, sobrios, fuertes, rápidos, los laterales Rosas y Quiñónez subieron y crearon molestias a placer.
 En centro del campo Jason Coronel que fue un verdadero “Coronel” y neutralizó todo lo que se intentó crear a su alrededor y más allá; junto a Marlon López; Carlos Chavarría fue fuerte, veloz, roedor a ras de pasto en la destrucción y creador para los nicas. Anotó el gol de penal en el minuto 60.  Erick Lazo y Brian García con Daniel Reyes en punta, quizás lo más flojo que se mostró e igualmente fuerte que el resto de los jugadores visitantes.
 Este viernes ambos conjuntos jugarán otro encuentro a las 7:30 am antes de que los nicaragüenses se regresen a casa.
 El DT Henry Duarte siempre estuvo sobre sus muchachos y la orden siempre fue presionar desde arriba y aprovechar la mejor forma física de sus dirigidos. Al finalizar tuve la suerte de entrevistarlo y se mostraba asombrado (al igual que Erick Lazo) del nivel de un conjunto sin las condiciones que ellos tenían al menos.
 Muy amable al concederme la entrevista antes incluso de la conferencia de prensa. Tuve también la suerte de entrevistar a Triana y a Antonio Garcés como parte de la cobertura de la televisión nacional que lamentablemente no transmitió el partido por coincidir con uno de los clásicos de la pelota cubana y después por cuestiones de post producción con las que no coincido.