jueves, 28 de abril de 2016

Fútbol camagüeyano: Visiones encontradas



 Por Félix Anazco Ramos y Amaury M. Valdivia Fernández
 

 Los hechos, como las matemáticas, son incuestionables. Y más en el deporte, donde cuentan los resultados por encima del trabajo y las circunstancias que muchas veces solo conocen los atletas y quienes les rodean. Puede parecer injusto pero es así. Como en cualquier otro espectáculo, el público solo percibe los resultados, la concreción del esfuerzo. De lo demás, la mayoría ni se entera. 
 La historia camagüeyana del presente Campeonato Nacional de Fútbol viene como anillo al dedo para ilustrar el asunto: luego de triunfar incuestionablemente en la anterior temporada, los Miuras han sido víctimas de los más diversos “depredadores”, acumulando tropiezos incluso ante escuadras de segunda línea. Por eso, Adelante Digital retoma el tema desde las opiniones de sus propios protagonistas. 

 HABLA EL EQUIPO Antes de comenzar la campaña, atletas y técnicos reafirmaron su compromiso de honrar la corona. Hoy, las perspectivas no son tan promisorias y la mayoría de los implicados solo apunta a una mejora de desempeño que le permita al equipo remontar posiciones y ubicarse entre las cinco o seis primeras selecciones del país. Para hacerlo, cuentan con una buena preparación física, considera Roberto Morejón, uno de los entrenadores. “Si bien hay quien dice que no nos preparamos igual, esta vez los planes fueron los mismos y la entrega de los muchachos no mermó. Es cierto que en algunos momentos estuvimos convocados por la selección nacional, pero el resto del colectivo mantuvo la exigencia y se cumplieron todos los objetivos. “Es importante señalar que algunas de nuestras principales figuras han afrontado dificultades físicas; se trata de viejas lesiones que afectan a internacionales como Dagoberto Quesada, Armando Coroneaux, Yaisniel Nápoles y Ángel Horta”, agregó. 
 Nadie parece entender las razones que mantienen a los Miuras transitando la senda de los fracasos. Según “Hely” Horta, el jugador más valioso del torneo anterior, “tenemos los mismos jugadores y las mismas ganas de ganar; es verdad que nos duele que no nos hayan estimulado materialmente tras coronarnos, pero cuando entramos a la cancha eso queda en un segundo plano y tratamos de demostrar que aún somos los mejores. Solo que las cosas no nos salen. Creo que nos falta humildad y también garra para remontar. Debemos ser capaces de levantar la cabeza cuando estamos perdiendo”. Yoisel Salazar ve la situación un poco más sencilla. “Los contrarios se han preparado para derrotar al campeón y nosotros no hemos impuesto respeto sobre el terreno. El año pasado demostramos que éramos capaces de hacer grandes cosas con poco, pero no podemos ganar 'como indios' dos veces. Las malas condiciones en el transporte (varias veces han llegado a la sede en la madrugada de los días en deben jugar) y la poca atención en comparación con otras provincias sí nos desmotivan. Sin embargo, soy consciente de que estamos perdiendo, porque los demás están jugando mejor”. 
 Otros integrantes del equipo, establecieron comparaciones concretas: “hemos llegado a implantar récords y nada. En Ciego de Ávila, por ejemplo, a los refuerzos les atienden la familia y la acogen en la provincia; nosotros tenemos al holguinero Malblanche y nadie se preocupa por sus problemas, él tiene hasta que pagar de su bolsillo los pasajes en ómnibus”.
  HABLA LA COMISIÓN El encuentro con Ramón Zunzunegui, el comisionado provincial, se inicia con un reclamo de su parte, que también hace suyo la Dirección de Deportes (Inder) en Camagüey. “No estamos de acuerdo con el trabajo que publicaron la semana anterior”, nos dice, “lo que pusieron allí no es verdad”. Su afirmación se basa en las críticas de un artículo incluido en la última edición impresa de Adelante, que ampliado, apareció originalmente en un sitio digital. “Es cierto que a los muchachos no se les pudo dar todo lo que habían pedido para mejorar sus condiciones de vida, pero resulta injusto afirmar que no han tenido atención. No fueron ni una ni dos las actividades que les organizamos, sino cinco, incluso una con los campeones del año 1977, quienes habían ganado el último título de Camagüey en el campeonato nacional. Además les dimos otros estímulos materiales –como módulos– y fueron protagonistas de una gala de primer nivel tan pronto terminó el calendario oficial”, señala. Por eso no comparte lo expuesto en esta página; siendo más exactos, lo cuestiona. “Se debió comprobar mejor, venir a los entrenamientos, acercarse primero a los que estamos dentro del fútbol a tiempo completo”. Para avalar sus argumentos, en el Inder enumeran el trabajo que se realiza en todas las categorías del más universal, la nueva academia-estadio que se construye en la capital provincial y los esfuerzos que ha demandado un campeonato tan irregular como el corriente, en el que han fallado los más diversos aseguramientos y muchas veces la provincia ha debido asumir responsabilidades que le correspondían a la Federación.
  Así, este año los jugadores no han recibido todas las dietas que les corresponden por los viajes a otras provincias (casi siempre azarosos y llenos de retrasos), ni los uniformes y el calzado para salir al terreno (de acuerdo con los directivos locales esos artículos se deben entregar cada dos años y aunque se firmó un contrato con la empresa Joma, hasta ahora no han llegado al país). “El ánimo de los muchachos es bueno”, asegura Zunzunegui, para quien todavía es posible apostar por un puesto entre las mejores escuadras del país, “estamos haciendo todo lo que está nuestro alcance y todavía queda casi la mitad del calendario por delante. Para Camagüey esto no se ha acabado”. 
 HABLA ADELANTE: Al margen de la opinión del Inder y la Comisión del Fútbol en la provincia, Adelante Digital mantiene sus criterios de la edición anterior, emitidos al amparo de las normas que en nuestro país regulan el funcionamiento de la prensa y desde una posición militante, que defiende a este deporte y sus miles de seguidores en toda la provincia. Desde esa misma postura continuaremos siguiendo el torneo, esperando que el equipo salga del mal momento que vive. Para Adelante Digital allí está su principal compromiso. 
 PARA LOS QUE NO LEYERON EL ARTICULO AL QUE SE HACE REFERENCIA, AQU´I LE DEJAMOS EL TEXTO DE FIDEL ALEJANDRO MANZANARES. 
 Camagüey.- “Algo debes decir”, me pedía un colega. “Es una barbaridad lo que está sucediendo”. Tuve que hacerle caso tras el último fracaso en la Isla de la Juventud, en que los Miuras volvieron a quedarse sin anotar y recibieron otra diana. Tres puntos al olvido. Pero es difícil escribir de la derrota, de tantas y tan dolorosas derrotas. Por mi casa vive Yaisniel Nápoles; el dato no es nuevo. Es mi amigo. Desde hace apenas un año es miembro de la selección nacional pero está hiper desmotivado. Fue uno de los que viajó a finales del mes pasado a la Guayana Francesa; otros cuatro camagüeyanos le acompañaron. Cruzaron en una especie de chalupa un río inmenso. Al final, salieron goleados y sin posibilidad de jugar la próxima Copa del Caribe. Ahora cada sábado regresa a su casa resignado. Cada fecha que pasa es la misma agonía. Pierde Camagüey. El equipo archiva 7 puntos de 24 posibles y cuando la gente lo cuestiona en la calle él solo atina a mirar con cara de pocos amigos. Está cansado. “Mi bro, fuimos campeones nacionales y no nos han dado ni un tubo de pasta”. Parece haber una distancia entre la Comisión Provincial y sus jugadores. Evidentemente hay problemas serios, que se agudizaron durante la ausencia de “Lulo” Valero, el DT que los llevó a ser titulares del país. Para colmo, al jugador más representativo de Camagüey en la última década, Armando Coroneaux, ni siquiera lo tuvieron en cuenta a la hora del hacer el grado internacional. ¿Resultado? Mandy se quedó sin aliento: hasta el brazalete de capitán intentó dejar a un lado. No es el único. Al equipo, a mi equipo, alguien le cortó las alas, el ímpetu. Ellos, que fueron paseados como héroes romanos cuando ganaron la versión centenaria del Campeonato Nacional Fútbol, ahora pasan desapercibidos. Duele escribir de la derrota. No sé cómo se las arreglaron los psicólogos del Barcelona para estimular a los de Luís Enrique después de ganarlo casi todo. Si alguien los ve, por favor díganles que se den un salto por acá. Los campeones de la liga número 125 del mundo, según el ranking de la FIFA, andan sin cabezas y sin pies, y nadie sabe cómo levantarles el ego. No dudo de su vergüenza colectiva. Tal vez sea su forma de responder a las malas prácticas y a la mediocridad administrativa.