jueves, 15 de diciembre de 2016

No crean que fue olvido



Por: Mario Herrera
 
 El pasado 11 de diciembre, el futbol cubano cumplió un año más del ese primer encuentro entre Hatuey y Rovers (Sports Club Hatuey y Rovers Athletic Club), justamente en 1911. Ya 105 años.
 Uno menciona ese término de tiempo y pensaría en tantas cosas que deberían estar organizadas. Pero no lo están. Por eso demoré estas letras, y perdonen, pero tanto me molesta escribirlas.

 Me molesta porque creo que puede ser diferente, aun cuando somos un país diferente. Pero en medio de esa diferencia se pueden hacer cosas interesantes, y no se hacen.
 No seré un arrogante, un creído de tener la última palabra solo por diferir del criterio de quienes tienen una responsabilidad directa, pero sí seré crítico pues me parece que no es suficiente lo que se hace; además, es mi papel como prensa. A unos les pagan por dirigir, a otros les pagan por entrenar; a los más, a los indispensables, a los enamorados de campo y el balón, no les pagan por jugar, y a mí, bueno, tampoco me pagan por escribir en este espacio pero sí por trabajos de prensa. Así que éste es mi lugar; no en el campo de juego, como exigen algunos cuando no estás de acuerdo con ellos; no en un puesto de dirección (ojalá), como reclaman otros para que pase por la difícil tarea de encontrar caminos que ellos no encuentran.
 Pero me es difícil justo por una situación rara que se dio recién en Cuba. La migración, la búsqueda de contratos, de volumen de juego, de condiciones de juego, de algunos atletas que no son de interés para la Comisión Nacional, ha traído revuelo en el futbol cubano.
 Antigua y Barbuda (¿Quién diría?) ofreció una oportunidad a los cubanos en su liga. Según me comentan desde allá mis amigos, los baloneros, los indispensables, la liga tiene nivel. Se juega rápido, fuerte, duro, hay dominio y en esencia, es superior a la cubana.
 La cuestión no está en la liga en sí, sino en la forma de irse de la mayoría, que no formalizó su contrato con el INDER, como estipula el máximo órgano rector del deporte en Cuba.
 Fuentes nos confirman que estos jugadores, no tendrán la oportunidad de jugar el Campeonato Nacional, que para colmo de males, retrocede con una nueva estructura que viola normas de la propia FIFA al jugar cada dos días un encuentro en la fase de grupos. Incluso se habla de no permitir a los que sí fueron contratados por el INDER, aunque creo ese tema fue rectificado según otras fuentes.
 Y es donde me provoca malestar. Desde mi posición, lo aclaro, no estamos dentro, ese fenómeno se pudo evitar con un trabajo fuerte en la búsqueda de ligas de ese nivel, al menos para los que no son de interés de la selección, e incluso, me serviría para contrastar el verdadero avance de los atletas y su utilidad para la selección. Por otra parte, considero que los seleccionados y reserva, deben ser vistos ya por instituciones que puedan requerir sus servicios.
 Pienso en la generación de Turquía 2013. Ya andan por los veintitantos y comienzan a hacerse “viejos” e invisibles, lo que provocará que cada vez se pierda más el posible interés en ellos por instituciones y sean cada vez menos atractivas las propuestas hasta que en algún momento, se vayan con la de trapo porque el tiempo hizo que su nivel se estancara primero, y descendiera después. En eso, considero, se debe ser “agresivo” y aprovechar las relaciones, e invertir.
 De los que ahora mismo están en Antigua y Barbuda, el trato no debe ser discriminatorio, de apartarlos, sino rectificar, lo que considero una debilidad de la Asociación de Futbol de Cuba (AFC), al no aprovechar las posibilidades de ligas cercanas, para insertar, bajo nuestras condiciones, a los jugadores cubanos. Es mi criterio, que se debe ir y reunirse con ellos, y legalizar con el que quiera, la relación Jugador-INDER. Si no hay recursos para ir (lo que dudo bastante), esperar a que regresen y conversar con ellos, proponerles un plan, un proyecto que sea real, no mentido, de contratación y espera para su inclusión dentro de nuestro campeonato local.
 Pero también esta situación me ha llevado a pensar en Sander “Keko” Fernández. Líder goleador del campeonato cubano, no es convocado a la selección por su pasado. Los que conocemos algo de esa historia, entendemos. Pero también hay que dejar cuestiones atrás y máxime, cuando las condiciones que había antes, ya no existen. Su hermano migró. Las normas en esta materia cambiaron y el avileño, tuvo desde entonces todas las oportunidades de hacerlo, y no lo hizo por decisión propia. Entonces es hora de volverlo a tener en cuenta, más, cuando necesitamos jugadores con gol. Darle un oportunidad de redimir lo viejo, es una forma de educar para que no vuelva a suceder con otros jugadores.
 Perdonen tantas letras, pero es que no me decidía entre felicitar a los futbolistas cubanos, a los indispensables, o escribir estos malestares propios de quien ama el deporte, a pesar de nunca haberlo practicado.
 A ustedes, los indispensables, los profesores de los indispensables, los médicos, fisioterapeutas, educadores, ex jugadores, asistentes y hasta el que carga el cono a los entrenamientos, felicidades. Al resto, pensemos un poco qué hemos hecho, dónde hemos llegado, qué hemos logrado, y si les parece suficiente, no se conformen. Siempre falta más. Pregúntenle a los indispensables.