domingo, 14 de agosto de 2016

Olímpicos



Por: Mario Herrera
 
 Hace aguas el buque cubano, Argilagos salió temprano, Roniel Iglesias tampoco pudo defender su corona y en serio, lo vi perder. Pero si algo no entiendo, es que los boxeadores cubanos no acaban de aprender que cuando vas contra el local, o lo SUPERAS, o pierdes. Una vez más sucedió. Lázaro Álvarez era favorito frente a Conceicao; ser favorito no te hace ganador y menos en juegos olímpicos.

 Pocas esperanzas quedan ahora de superar la actuación de Londres en relación con el medallero. Ojalá Arlen López y Julio César la Cruz puedan cumplir.
  Ismael Borrero es caso aparte. ALgunos de mis colegas dijeron que era casual lo del mundial en Las Vegas. Ahora cumple al llegar a la final y puede ser superior.
 Yarisley es incógnita, no porque sea imposible que gane (más corajuda, hay que mandarla a hacer) sino por ver cómo le va en la final en una temporada en que las griegas Kiriakoupoulou y Stefanidis andan en una excelente forma, y siempre se puede contar con Murer y Suhr. Lástima la manipulación occidental contra Rusia, impidió el regreso tras la maternidad de la Isimbayeva por el consabido caso IAAF  vs Rusia.
 La gente comenzó a impacientarse. No cae ninguna de oro aún.