Por: Mario Herrera
Cuba no pudo acceder al mundial de fútbol U-17 que será
en Chile este año. La final de CONCACAF
estaba fuerte para el grupo. Estados Unidos y Honduras a priori eran un
portón impenetrable para los cubanos que confiaban en lo que pudiera suceder
con Jamaica, Guatemala y Trinidad y Tobago.
El comienzo fue desastroso.
Un cero a cinco que nos dejó noqueados fue
la receta norteamericana. Una pésima defensa sobre todo por la banda derecha,
una incapacidad de conectar a las líneas, a los jugadores más allá de tres
toques. Un resultado que pudo ser peor si tenemos en cuenta que el arbitraje se
tragó un gol estadounidense por fuera de juego que no existió más una del “7”
que estrelló al poste derecho del portero cubano.
