Por: Mario Herrera
Anoche la
selección olímpica cubana de fútbol enfrentó a su similar Panamá en el inicio
del Preolímpico con sede en Kansas. La imagen que me dejaron los muchachos
durante todo el encuentro fue contrastante. Un primer tiempo muy bueno, con
dominio alterno pero más peligro creado por los cubanos, con un gol muy “auténtico”,
un par de pelotas contra el palo y una contra la “cruz”, además de las atajadas
del propio portero. Sencillamente fue una cuestión de suerte que no entrara.
La segunda mitad
fue diametralmente opuesta. Panamá hizo dos cambios en el entretiempo más uno
al minuto 32´ de la primera parte y eso le dio oxígeno a un equipo dormido y
excesivamente confiado. Cuba trató de aguantar, falló “los mano a mano” , no
pudo hacer tres pases consecutivos y menos aún llegar al área rival con peligro
hasta casi al finalizar el encuentro, pero no concretó un contragolpe de cuatro
contra dos que pudo darle la victoria. Partido igualado a 1, Maikel Reyes al 6´y Josiel núñez al 75´ para los itsmeños. Ese gol se pudo evitar. Feu un "4 contra 2", cuatro atacantes contra dos defensores mal colocados.
Hombre a hombre,
me dejaron esta sensación:
