La
Unión Ciclista Internacional (UCI) no permitirá trampas. El organismo busca
transparencia y limpiar su imagen y es por ello que, en vísperas del Giro de
Italia, advirtió a aquellos que busquen ayuda externa para mejorar su
rendimiento que está “en condiciones de encontrar toda forma de trampa
mecánica”.
Así,
cualquiera que quiera usar motores camuflados, imanes o baterías escondidas en
el cuadro, podrían ser detectados y sancionados, gracias a que la UCI ha
implementado un test por resonancia magnética, el cual ya dio sus primeros
resultados al descubrir a la belga Femke Van den Driessche, quien fue
suspendida por 6 años.