Por: Mario Herrera
Hace unos días publicamos sobre el
ataque del FBI a FIFA en octubre de
2015, previo a las elecciones para la presidencia de la entidad, pero quedamos
a deberle nuestra opinión sobre la destitución de Joseph Blatter, el Presidente
desde junio de 1998 a octubre de 2015
¿Realmente Joseph Blatter era un sujeto tan
corrupto como aseguran todos los medios? ¿Alguna vez quedó demostrado? ¿Era
necesaria una nueva FIFA?
Comenzaré por la última pregunta. Creo que sí
era necesario un cambio en la organización. Demasiada inmovilidad, negación a
la tecnología como apoyo para las decisiones arbitrales. Muchas personas
opinaban que la FIFA y sus funcionarios eran corruptos, pero, ¿hasta dónde
llegó realmente? Las investigaciones del FBI y las autoridades suizas lograron
inculpar a varios funcionarios, la mayoría, de nuestro continente, por
cuestiones relacionadas con nuestro continente. Desde el presidente de
CONCACAF, de CONMEBOL, el Presidente de la federación de futbol de Corea del
Sur, y buena cantidad de presidentes de federaciones nacionales del continente
americano, además de directivos de empresas de marketing, todos ellos, con
evidencias de los casos imputados.
Pero jamás lograron probar nada sobre el
entonces presidente de la UEFA, Michel Platini, ni a Sepp Blatter, quizás,
contra quienes más fuerte fue la campaña. Ambos fueron castigados a no poder
dirigir en lapsos de 8 y 6 años, respectivamente, en ningún nivel.
Sí hay una duda que a todos los que seguimos
el caso, nos ha quedado: ¿por qué fue el pago de 2 millones de Dólares
recibidos por el expresidente de la UEFA, por parte de FIFA? Cada vez que le
preguntan a Blatter, siempre responde lo mismo: “Por servicios prestados, todo
está ahí, en los libros de contabilidad” … En las últimas elecciones a la
presidencia de FIFA, la prensa “filtró” una serie de dimes y diretes entre
ambos que a todos asombró por la supuesta hostilidad entre ellos y los “trapos
sucios” que se podían sacar el uno al otro.
Blatter es, realmente, un hombre de negocios.
Como secretario de la Federación Suiza de Hockey sobre Hielo logró un balance
financiero muy positivo con iniciativas y cambios en las normas que
favorecieron al deporte en su país. Desde 1975, el entonces Presidente de FIFA,
Joao Havelange, lo llamó para tratar de salvar a su entidad, a punto de quiebre.
EL suizo lo hizo, y lo mismo como mano derecha
de Havelange, que, como Presidente, convirtió a FIFA, de un organismo sin
fondos, a la décimo séptima economía mundial.
Si el futbol es hoy día el deporte más popular
del mundo, es, en parte, gracias a Blatter. Pero también fue un hombre con
poder, un hombre capaz de decirle que no a las grandes potencias.
Recordemos España, cuando frenó el ímpetu de
un funcionario estatal de ese país, de obligar a la federación local a celebrar
elecciones. Tanto Blatter como Platini, se apoyaron en sus estatutos que
prohíben la injerencia de los gobiernos en los asuntos de la FIFA, y amenazaron
a España de ser excluida de eventos internacionales.
Irlanda del Norte también criticó y llamó
corrupta a FIFA, cuando en repechaje vs Francia, una decisión arbitral los sacó
de la posibilidad de asistir al mundial. Pero la respuesta de Blatter fue simple: “El
reglamento dice que la decisión de un árbitro es inapelable y no se puede
repetir el encuentro”.
De Blatter, dijo Luis Figo, en el Congreso de
CONCACAF, previo a las elecciones presidenciales de 2015: “Antes de llegar,
todos hablaban de él como si fuera el Diablo… Después, con él delante, todos
hablaron de él y lo alabaron como si fuera Dios”.
Digamos más, gracias a Blatter, comenzaron las
rotaciones de las sedes mundialistas y éstas salieron, de Europa y Suramérica,
para llegar a Asia, África, ahora Rusia y Medio Oriente.
Sin embargo, su imagen está deteriorada desde
todo punto de vista. El canal ESPN publicó un documental “con su historia”, donde
son entrevistados “amigos de su infancia”, que lo califican de sujeto frio y
calculador, inteligente e incapaz de ser el rostro tras un acto de corrupción,
sino de buscar mensajero para no ensuciarse.
Dicho documental maneja la tesis de que
Blatter no obliga a votos favorables, sino que con la implementación del
programa de desarrollo GOL, compraba los votos de los países pobres que no les
interesa el futbol, sino el dinero que les llega.
Otra de las teorías manejadas es que es
injusto que al final de los mundiales, las ganancias se repartan
equitativamente entre todas las federaciones miembros, y que lo mismo un país
de diez mil habitantes que España, reciben igual monto, como si eso fuera
negativo y no hubiese ayudado a consolidar el futbol a nivel global.
Pero le doy otro detalle. Quizás usted, en
algún momento, haya buscado a Blatter en la famosa Wikipedia, antes de todos
los escándalos. Si lo hizo, le recomiendo que lo haga de nuevo, y, si puede,
note cuánto cambió el artículo, en el que se dejó de hablar de Blatter para
mencionar levemente sus desaciertos, sin evidencia alguna, pero, además, mucho
más pequeño que antes.
El Presidente de Estados Unidos, Donald Trump,
amenazó a todo el que no apoye la candidatura conjunta México-Estados
Unidos-Canadá. Nadie se atreve a contradecir, excepto Blatter, que acaba de
anunciar que es una pésima idea, y recordó el “desastre y los dolores de cabezas
de las sedes compartidas entre Japón y Corea” en 2002.
Blatter renunció a su propia presidencia
cuando alegó que tenía el apoyo de los federativos, pero no del mundo del
futbol, creo hizo lo correcto entonces, peor hace falta más gente que les digan
que no a los “arrogantes”.
NO es un santo de mi devoción ni mucho menos,
pero no me vendan historias sin evidencias. SI quieren crucificar, muéstrenlas.
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